Carlos Cuesta aborda el escándalo que salpica directamente a la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Según una denuncia presentada por una pareja de ciudadanos, Montero fue vista en agosto de 2021 en el Hotel Las Salinas, ubicado en el Cabo de Gata, acompañada de Vicente Fernández Guerrero, quien fuera presidente de la Sepi hasta su dimisión en 2019. Este encuentro contradice las declaraciones públicas de la ministra, quien ha negado cualquier contacto con él desde que este abandonara su cargo institucional en el ente público.
La relevancia de este hecho radica en que Vicente Fernández Guerrero es una pieza clave en la denominada trama SEPI. El expresidente de la entidad pública tuvo que dimitir tras ser imputado en el caso Aznalcóllar. A pesar de su situación judicial, el Gobierno mantuvo la presidencia de la SEPI vacante durante más de 500 días, un periodo inusualmente largo para una institución que gestiona participaciones industriales del Estado y que fue fundamental en la asignación de fondos millonarios durante la pandemia.
El testimonio de los denunciantes describe una estancia de vacaciones con una vida de pareja normal y corriente, compartiendo momentos en las instalaciones del hotel y el paseo marítimo. Sin embargo, el relato adquiere un matiz turbio cuando, al percatarse de que estaban siendo observados, la pareja habría enviado a miembros de su equipo de seguridad para identificar a los testigos. Los denunciantes sostienen que su obligación como ciudadanos es desmentir la versión oficial de la ministra, quien ha asegurado en sede parlamentaria y ante los medios no haber tenido ninguna relación con Fernández Guerrero en los últimos años.


