
Juanma Moreno no ha conseguido el objetivo que se marcó en estas elecciones: retener la mayoría absoluta para no depender de Vox. El presidente andaluz se queda a dos diputados de los 55 necesarios para poder gobernar en solitario. Suma 53 escaños, cinco menos que hace cuatro años, y se deja 1,6 puntos porcentuales hasta el 41,5%, aunque suma casi 150.000 votos más, con cifras récord de participación, que ha subido siete puntos.
El reparto de los llamados restos le ha perjudicado en esta ocasión, a diferencia de lo ocurrido en 2022, cuando sumó casi todos, lo que les permitió superar con creces la mayoría absoluta. El PP sigue siendo la primera fuerza en las 8 provincias, a mucha distancia del PSOE, al que saca 25 diputados y casi 20 puntos a nivel autonómico.
Vox será decisivo para gobernar. El partido de Santiago Abascal recupera la influencia que tuvo hace dos legislaturas al mejorar ligeramente sus resultados de hace cuatro años con Macarena Olona. Sube cuatro décimas hasta el 13,8% de los votos. Un ascenso que le permite sumar un escaño hasta los 14, lo que supone un gran alivio para la formación, ya que se marcaron como objetivo superar lo cosechado en 2022.
La formación deberá decidir si exige entrar en el Gobierno, como ha ocurrido en Extremadura, Aragón y Castilla y León, lo que parece casi seguro. La duda será saber si Juanma Moreno, tras las duras críticas lanzadas contra Vox en campaña, se abre a una negociación con Vox, en el que ya se apoyó hace dos legislaturas, pero no ha llegado a gobernar. La alternativa sería repetir elecciones.
El PSOE anota su peor dato
María Jesús Montero lleva al PSOE a su peor dato histórico en Andalucía. La exvicepresidenta de Pedro Sánchez se queda lejos de su antecesor, Juan Espadas, con 28 diputados, dos menos que en 2022, y más de un punto por debajo que hace cuatro años. En Almería, de hecho, hay sorpasso de Vox, que suma dos puntos más que el PSOE, aunque ambos empatan a tres escaños.
El hundimiento socialista en el que era uno de sus bastiones sacudirá al partido a nivel nacional, aunque Sánchez esquivará cualquier conato de rebelión exhibiendo que el PP no logra la absoluta y depende de Vox para gobernar. Esta era su principal baza para eclipsar el mal resultado que ya avanzaban las encuestas.
El mal dato del PSOE es todavía más amargo por el buen resultado que se anota su competidor en la izquierda, Adelante Andalucía, que ha dado la sorpresa de la noche con 8 diputados y casi un 9,5% de los votos. Por Andalucía, la formación de Antonio Maíllo, la marca de Sumar, repite resultado con 5 escaños y 6,3% de apoyos, a mucha distancia del partido de José Ignacio García, que sube por no estar vinculado al sanchismo.
El partido de Alvise, SALF, no logra representación, pero suma un 2,5% de votos y más de 100.000 papeletas, claves en el reparto de escaños y que habrían podido influir en el resultado de PP y Vox. Teniendo en cuenta a este partido, la derecha supera el 55% de los votos, muy por encima de la suma de la izquierda.
Vox adelanta al PSOE en Almería y AA a Vox en Sevilla
El PP de Juanma Moreno ha ganado en las ocho provincias andaluzas como ya pasó en 2022, pero se ha dejado escaños clave en algunas como Córdoba, Málaga, Cádiz, Huelva y Sevilla. El castigo a los populares no ha sido recogido sólo por Vox: Adelante Andalucía, la gran sorpresa de la noche electoral, ha ganado escaños por casi toda la región.
La caída del PSOE ha sido en Huelva y en Granada. En la primera provincia fueron asesinados dos guardias civiles por el narco en mitad de la campaña y María Jesús Montero lo calificó de accidente laboral; también de donde eran las mayorías de víctimas del accidente de Adamuz. También en Almería, donde Vox ha dado el sorpasso a los socialistas por más de 5.000 votos.
Adelante Andalucía, que tenía escaños sólo en Cádiz y Sevilla ha ganado representación en Huelva, Cádiz, Córdoba, Granada y Málaga. En Sevilla han sumado uno más y se han quedado por delante de Vox.
