
José Luis Rodríguez Zapatero le llamaba "súper Santos Cerdán". Pedro Sánchez vendió que él era la regeneración del PSOE tras haber descubierto que José Luis Ábalos se había entregado a la corrupción. Pero lo cierto es que Santos Cerdán fue el artífice de las negociaciones con Bildu, PNV y Junts que llevaron a Sánchez al poder. Él era realmente el mando en plaza de la trama Koldo-Ábalos. Él es el presunto cabecilla de la trama de obras públicas amañadas. Y él, como indica ahora el auto de instrucción del juez Pedraz, es igualmente el jefe, no solo de la cloaca, sino hasta de la trama Sepi y el grupo Hirurok.
Así lo señala el juez de la Audiencia Nacional en su investigación: "Mediante auto de fecha 10.12.2025, en ese momento en el marco de las Diligencias Previas 89/2025 seguidas en el Juzgado Central de Instrucción núm. 6, se acordó la materialización por parte de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil de una serie de diligencias de entrada y registro en diversos domicilios particulares, sociales o de actividad, afectando a diversas personas físicas y jurídicas.
Entre estas entradas y registros, se encontraban los domicilios particulares de Leire Díez Castro y Vicente Cecilio Fernández Guerrero que, junto a Joseba Antxón Alonso Egurrola (cuyo domicilio y empresas relacionadas ya habían sido registrados con anterioridad en el marco de la Causa Especial núm. 20775/2020) conformaban un grupo autodenominado como Hirurok, en su traducción al castellano del vasco, nosotros tres". Así empezó todo en la trama Sepi.
"El objetivo de este grupo habría sido, valiéndose de su posición, relaciones y capacidad de influencia sobre determinadas personas vinculadas a la función pública, orientar la resolución de diversos expedientes seguidos en la Administración Pública, en beneficio propio o de terceros y actuando siempre con una finalidad lucrativa; produciéndose su actividad fundamentalmente desde el año 2021", explica el juez. Se dedicaban presuntamente al amaño de operaciones, rescates y contratos de la Sepi con el objetivo de favorecer a determinadas empresas y cobrar comisiones por ello.
"El Grupo Hirurok actuaba coordinando diversas reuniones presenciales o utilizando canales seguros de comunicación, con la instrumentalización de una estructura societaria con el objetivo de canalizar sus beneficios, el reparto de tareas en el marco de propósitos comunes y, en definitiva, su actuación conjunta con vocación de permanencia y en ejecución de una actividad criminal. Sin embargo, este reparto de tareas y cometidos se efectúa desde un plano de igualdad de roles o jerarquías, no observándose la figura prevalente de ninguno de ellos sobre los demás". Pero eso afectaba a Antxón Alonso, a Leire Díez y a Vicente Fernández Guerrero. No al jefe.
"De la actividad indagatoria llevada a cabo sobre el material incautado como consecuencia del citado auto de fecha 10.12.2025, se ha puesto de manifiesto de manera indiciaria la participación de Santos Cerdán León en la actividad criminal antedicha, actuando junto al resto de integrantes de Hirurok y participando de sus beneficios", pero, atención, "haciéndolo además en un plano de jerarquía superior". Era el jefe. También de esta trama.
"En este sentido, estos elementos vincularían a Santos con decisiones de un carácter más estratégico, como pudiera ser la ubicación de algunos de los investigados en puestos que consideran relevantes en el seno de la Administración Pública o la presentación e inicio de un proyecto común entre ellos. Lo anterior, sin perjuicio de que, en determinados momentos, también se haya podido vincular a Santos con actuaciones concretas enmarcadas en las operativas investigadas", explica el juez.


