
El exmagistrado de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón ha solicitado al juez Santiago Pedraz que le permita personarse como acusación particular en las diligencias que investigan la actuación de Leire Díez, conocida como la denominada fontanera del PSOE. Como adelantó El Español y ha podido confirmar Libertad Digital, el antiguo instructor considera que fue uno de los afectados directos por las maniobras que están siendo objeto de investigación judicial.
García-Castellón, que abandonó la carrera judicial tras su jubilación en septiembre de 2024, sostiene en un escrito remitido a Pedraz que reúne las condiciones necesarias para intervenir en el procedimiento al ser un "auténtico perjudicado" y haber sido "uno de los objetivos específicos e individualizados" de la estrategia desplegada para desacreditar o neutralizar investigaciones que afectaban al PSOE, Moncloa y al propio Pedro Sánchez.
La solicitud del exmagistrado se apoya principalmente en las declaraciones prestadas por el fiscal Ignacio Stampa y por el empresario Luis del Rivero ante el juez Arturo Zamarriego, que investigó la cloaca y sus intentos de obtener información sensible de jueces y fiscales tras una denuncia de Hazte Oír.
Según la investigación, Leire Díez habría mantenido contactos con diversas personas con el objetivo de recabar datos que posteriormente pudieran utilizarse contra quienes participaban en procedimientos de especial relevancia para el PSOE.
El escrito también recuerda que la participación de García-Castellón en las diligencias dirigidas por Zamarriego fue inicialmente aceptada y posteriormente revocada tras una petición de la defensa de Díez. Esa decisión se encuentra actualmente pendiente de resolución por parte de la Audiencia Provincial de Madrid.
Una reunión en mayo de 2025
Uno de los episodios en los que se apoya el exjuez es la reunión celebrada el 7 de mayo de 2025 entre Leire Díez, el empresario Javier Pérez Dolset, el fiscal Ignacio Stampa y Luis del Rivero.
De acuerdo con el relato trasladado por los testigos, García-Castellón fue mencionado de forma reiterada durante el encuentro. En su escrito, el exmagistrado sostiene que su nombre apareció "en más de una veintena de ocasiones, no de forma incidental, sino como un elemento central de las conversaciones".
El antiguo instructor del caso Villarejo considera especialmente relevantes algunas manifestaciones atribuidas a Pérez Dolset. Según recoge el documento, este, mostrando una animadversión hacia Manuel García-Castellón, llegó a afirmar: 'eso yo no lo dejo pasar […] García-Castellón, en lo que a mí respecta, no va a tener un retiro tranquilo. Ya te lo digo'. Asimismo, añadió que el magistrado "ha sido cualquier cosa menos un juez", según exponen desde El Español.
Una estrategia dirigida contra su figura
García-Castellón sostiene que esas expresiones no pueden interpretarse únicamente como críticas personales. En el escrito remitido a Pedraz argumenta que, contextualizadas dentro de unas reuniones destinadas presuntamente a obtener información sobre investigaciones judiciales y sobre quienes las dirigían, adquieren una dimensión diferente.
"Leídas de forma aislada", señala el documento, "tales expresiones podrían reconducirse al terreno de la crítica personal. Sin embargo, analizadas en el contexto que aquí nos ocupa –esto es, en el seno de reuniones dirigidas a obtener información sobre, entre otros, procedimientos judiciales y sobre quienes los instruyen– adquieren un significado completamente distinto: el de manifestaciones que acompañan y refuerzan una actuación orientada a intervenir sobre la figura de quien era magistrado en ese momento, como pieza clave de numerosos procedimientos".
Referencias al caso Villarejo
El exjuez también destaca que, según el testimonio de Luis del Rivero, buena parte de la reunión estuvo relacionada con información sobre la causa del excomisario José Manuel Villarejo, una investigación que él mismo dirigió durante años en la Audiencia Nacional.
Según expone García-Castellón, durante la conversación se abordó la existencia de personas supuestamente próximas ideológicamente al magistrado y se produjeron diversas referencias a sus resoluciones judiciales. Del Rivero aseguró además que Leire Díez criticó en varias ocasiones decisiones adoptadas por el entonces instructor.
A la vista de todos estos elementos, el exmagistrado concluye que no se encuentra ante hechos aislados ni ante simples manifestaciones de carácter reputacional. Por el contrario, considera que existió una actuación organizada en la que su figura fue incorporada como un elemento relevante dentro de una estrategia más amplia vinculada a los procedimientos judiciales que dirigía. Precisamente por ello solicita al juez Pedraz que le permita ejercer la acusación particular en la causa y participar activamente en el esclarecimiento de los hechos investigados.


