
El cerco político sobre Pedro Sánchez se estrecha a medida que afloran nuevos detalles del sumario, que elevan la presión sobre la dirección socialista y alimentan las dudas sobre hasta dónde llegaba el conocimiento de las maniobras investigadas. Las revelaciones conocidas hasta la fecha podrían aumentar el riesgo procesal para el PSOE como persona jurídica. La principal incógnita sigue siendo hasta dónde alcanzaba la cadena de mando.
Una semana después de que agentes de la UCO accedieran a la sede de Ferraz, el pasado 26 de mayo, en el marco de la investigación dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, el levantamiento del secreto de sumario ha sacado a la luz nuevos hechos, conversaciones y testimonios que resultan especialmente incómodos para el PSOE.
Según la documentación judicial, Leire Díez aseguró que mantenía vínculos "con los de arriba del Gobierno", una expresión que ha disparado las especulaciones sobre el verdadero alcance de la trama y que incrementa la presión sobre Moncloa y la dirección socialista, que por ahora guardan silencio mientras comienzan a perfilar una línea de defensa basada en que, de confirmarse los hechos investigados, habrían sido "engañados" y serían también "víctimas" de la trama.
Mientras tanto, Pedro Sánchez trata de desplazar la atención rescatando una vez más la promesa de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado, después de años encadenando anuncios incumplidos sobre unas cuentas que no presenta desde 2023. En paralelo, el PSOE ha redoblado su ofensiva contra el PP poniendo el foco en sus pactos con Vox y recuperando el argumento de la "prioridad nacional" tras el acuerdo alcanzado en Castilla y León.
Pero ni los anuncios sobre los Presupuestos ni la ofensiva contra el PP están consiguiendo tapar el impacto del levantamiento del sumario del caso Leire Díez. Las informaciones conocidas en las últimas horas han vuelto a colocar al Gobierno a la defensiva y han reavivado las dudas sobre la dimensión de una trama que, según los informes de la UCO, actuaba para "proteger los intereses" de Pedro Sánchez.
Con todo, el presidente sigue decidido a resistir. Su objetivo continúa siendo agotar la legislatura y llegar a 2027, confiando en que el desgaste informativo se diluya con el paso de los meses y que el parón estival contribuya a enfriar una crisis política que amenaza con seguir escalando durante las próximas semanas.

