Menú

La cara b de la visita del Papa

Lo que no se esperaba es que en la Iglesia surgieran jerarcas dispuestos a colaborar en la empresa de destrucción del Valle de los Caídos.

La 'cara b' de la visita del Papa

Este lunes, mientras el Papa se dirigía a los miembros de las Cortes en el Congreso de los Diputados, las máquinas comenzaban a perforar en la explanada del Valle de los Caídos, que el Gobierno pretende "resignificar" extirpando de raíz el marcado carácter cristiano que dio origen al monumento. Tal y como habíamos anunciado en esRadio y Libertad Digital, el Gobierno ha comenzado las obras coincidiendo con la visita de León XIV a España, una elección de fechas nada casual, para que la afrenta a los católicos por parte de Pedro Sánchez no admita ninguna duda.

Sánchez, una vez más, muestra su verdadera cara de gobernante sin escrúpulos, dispuesto a todo para fracturar a la sociedad española en su propio beneficio, por más que durante la estancia del Papa en nuestro país aparezca junto a él con expresión beatífica claramente impostada. Un gobernante que trata así a un mandatario extranjero con la proyección internacional del jefe de la Iglesia Católica se define a sí mismo, al tiempo que ofrece al mundo entero una imagen de político rencoroso, capaz de ofender los sentimientos religiosos de la mayoría de la población con interés electoralista.

Llegados a este punto es forzoso traer a colación el papel de la curia española y, más en concreto, la del cardenal Cobo, arzobispo de Madrid, que actuó de interlocutor con el Gobierno sanchista para dar luz verde a una operación que pretende poner fin al símbolo de reconciliación fraternal representado en la basílica y la cruz del Valle de los Caídos. La vesania antirreligiosa de Sánchez y sus socios se daba por supuesta, lo que ningún católico esperaba –o quizá sí, por desgracia– es que dentro de la Iglesia iban a surgir representantes como el cardenal Cobo, dispuestos a colaborar en la empresa de destrucción del espacio religioso más visitado de España.

Cobo y sus pares en la Conferencia Episcopal, de la que es vicepresidente, pueden seguir utilizando la disculpa vergonzosa de que los lugares de culto quedan preservados en el documento firmado con el ministro Félix Bolaños, pero lo cierto es que una "resignificación" que invade el interior mismo de la Basílica es una afrenta contra los sentimientos religiosos que, para mayor ultraje, cuenta con la firma al pie de un cardenal de la Iglesia Católica.

Es de esperar que la Santa Sede pida explicaciones a Cobo por esta humillación al Papa durante su visita apostólica a España, mientras el cardenal compadrea con Sánchez en los saludos protocolarios que se producen con motivo de este viaje papal. No está claro si la operación para acabar con el significado original del Valle de los Caídos podrá detenerse a tiempo, antes de que las máquinas realicen su labor de destrucción. Lo que sí es seguro es que la deshonra como príncipe de la Iglesia acompañará a José Cobo hasta el rincón al que acabe destinado, cuando en el Vaticano sean conscientes de su monstruosa traición.

Temas

En España

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Inversión
    • Securitas