
La Justicia tan sólo ha empezado a investigar a José Luis Rodríguez Zapatero y ya cuenta con un auto de más de 80 folios donde se describe una red internacional que pasaba por al menos siete países, una treintena de sociedades, hilos con narcodictaduras y penetración en la dictadura comunista china. Todo con el objetivo de lograr negocios y dinero en base a presuntas prácticas de tráfico de influencias en el Gobierno de Pedro Sánchez y por medio de una supuesta organización criminal. Pero la investigación no ha hecho más que empezar. El juez Calama considera acreditado que el "lacayo" del expresidente español imputado –así llamaba la trama a Julio Martínez, el hombre de los negocios de Zapatero– tenía un encargo de ampliar la red de negocio: "Julio Martínez era el responsable de la captación de clientes".
El auto es demoledor en su explicación del material encontrado en la investigación de la UDEF: "Las diligencias de investigación practicadas hasta la fecha, conforme al análisis seguidamente realizado, permiten afirmar la existencia de una estructura organizada y estable, dirigida por José Luis Rodríguez Zapatero, orientada al ejercicio ilícito de influencias ante autoridades nacionales y extranjeras, así como a la obtención de resoluciones administrativas y ventajas económicas en favor de terceros".
¿Cómo funcionaba la trama? Cada uno tenía su encargo. "Esta red se articula mediante un entramado societario complejo, nutrido de sociedades instrumentales carentes de actividad real, y mediante un núcleo operativo personal que ejecuta las instrucciones del líder y canaliza los beneficios obtenidos". "En el vértice de la estructura se sitúa José Luis Rodríguez Zapatero, quien ejerce el liderazgo estratégico y mantiene los contactos institucionales y empresariales de alto nivel", señala el juez. "Desde su oficina de Ferraz –centro de coordinación de la red– se imparten instrucciones, se elaboran documentos, se gestionan comunicaciones sensibles y se articula la operativa financiera y societaria".
Hasta ahí todo claro: Zapatero era el jefe de la trama. El número 1. Pero ¿y Julio Martínez? "A su alrededor actúan colaboradores de confianza, entre ellos Julio Martínez Martínez, responsable de la captación de clientes y de la gestión operativa de los encargos". Porque Zapatero habría montado una oficina de tráfico de influencias que buscaba nuevos clientes que quieren presuntamente pagar a cambio de favores políticos en el ámbito del Gobierno de Pedro Sánchez.
El resto del equipo personal de Zapatero está formado por "María Gertrudis Alcázar, encargada de la elaboración y cobertura formal de documentación; y Cristóbal Cano, gestor del entramado societario y de la facturación ad hoc".
La red, eso sí, contaba con todo un entramado societario en el que tenía una función predominante la siguiente sociedad: "Análisis Relevante, que emerge en la investigación como una pieza instrumental dentro de una estructura financiera diseñada para canalizar fondos procedentes de varias sociedades -principalmente Plus Ultra, pero también Sofgestor, Grupo Aldesa e Inteligencia Prospectiva-, hacia personas del entorno de la red organizada, especialmente José Luis Rodríguez Zapatero y Whathefav", la empresa de las hijas de Zapatero. "Su actividad no responde a una lógica empresarial autónoma, sino a un patrón de recepción y redistribución de recursos que coincide temporalmente con gestiones dirigidas a influir en la concesión de ayudas públicas", señala el auto


