En el Programa de Cuesta se ha analizado en profundidad la existencia de una trama de corrupción que define de manera inequívoca la actuación del actual Gobierno. Según se expone en el editorial, la conocida como cloaca del PSOE no es un elemento ajeno al partido, sino que representa la esencia misma de su estructura de poder. Bajo las siglas de 'P.S.', los documentos internos apuntan directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como el cerebro que daba las indicaciones precisas, el sujeto al que había que blindar y el validador último de las operaciones irregulares en la Fiscalía y la Policía.
Las ramificaciones de este entramado institucional son extensas y muy preocupantes para la salud democrática de España. El programa denuncia cómo estas prácticas de control han penetrado de forma directa en la cúpula de la Guardia Civil y en la propia Fiscalía General del Estado. No se trata únicamente de un mecanismo de defensa para tapar las vergüenzas de la corrupción del Ejecutivo, sino que también abarca el control de la opinión pública mediante listas de periodistas afines y contrarios, en un intento de someter la libertad de prensa.
La gravedad de los hechos presentados en Libertad Digitsl sitúa este escenario muy por encima de grandes escándalos internacionales de la historia política. Carlos Cuesta compara la situación con el famoso caso Watergate de Estados Unidos, afirmando que lo que ocurre actualmente en España es "un Watergate multiplicado por veinte" ante el cual la opinión pública apenas reacciona debido a la acumulación sistemática de barbaridades gubernamentales. El plan de la cloaca socialista contemplaba una vertiente puramente ofensiva destinada a la demolición del principal partido de la oposición. La cloaca intentó destruir al actual líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo con una campaña acusándole de "pucherazo" en las elecciones gallegas de 2012.


