
El PSOE asegura haberlo enseñado todo. De ahí la expresión, tan gráfica, de haberse sometido a un "estriptis" que, sostienen, no tiene precedentes en ningún otro partido político. Una forma de victimizarse mientras insiste en que existe una operación organizada para desgastar al Gobierno.
Y es que en Ferraz se aferran ahora a un episodio que consideran revelador. Relatan, de forma oportunista, cómo hace un año, cuando la UCO entró por primera vez en la sede socialista, los agentes decidieron no llevarse ordenadores, agendas ni documentación del despacho de Santos Cerdán. La dirección del partido optó entonces por embalar todo el material en cajas, sellarlo y levantar acta ante notario y testigos antes de almacenarlo en el sótano de la sede. Por eso, cuando el pasado 27 de mayo la misma UCO regresó a la sede para requerir nueva información, el PSOE entregó a los investigadores no solo la documentación solicitada, sino también todo aquello que permanecía precintado desde hacía un año. "El PSOE no esconde nada", repiten una y otra vez.
Mientras tanto, el Gobierno intenta abrir nuevos frentes informativos para capear el temporal. El acuerdo con Sumar para derogar el delito de injurias a la Corona o la convocatoria de 700 plazas para jueces y fiscales forman parte de una estrategia destinada a ocupar titulares en plena tormenta política.
Pero la atención sigue puesta en otro punto. El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero prepara su declaración ante el juez Calama prevista para el miércoles y el jueves de esta semana. "Tenemos ganas", reconocen fuentes socialistas, que, sin embargo, evitan valorar públicamente una de las cuestiones más incómodas del procedimiento: las joyas valoradas en 1,3 millones de euros que la UCO halló en la caja fuerte del despacho de Zapatero, ubicado frente a la sede socialista.
"Todos conocemos a Zapatero", señalan esas mismas fuentes. Aseguran que el expresidente "va a entrar en todo" y que ofrecerá todas las explicaciones necesarias, tanto sobre el rescate de la aerolínea Plus Ultra como sobre el tesoro en joyas encontrado por los agentes. Al menos, eso es lo que esperan en el partido, donde la sacudida interna provocada por el caso amenaza con convertirse en una crisis de largo recorrido. Quienes han hablado con él dicen que está "tranquilo" y "positivo" respecto a la evolución de la causa.
Todo ello mientras la dirección mantiene su respaldo cerrado a la gerente imputada, Ana María Fuertes. Una defensa que choca con la valoración del juez, que la considera presunta "cómplice" de los delitos atribuidos a la trama vinculada al exsecretario de Organización y a Leire Díez. Pese a ello, en Ferraz insisten en que se trata de una persona "superestricta" en el control de las finanzas del partido.
La misma incredulidad muestran cuando se les pregunta cómo nadie en la sede socialista supo que Santos Cerdán mantenía reuniones con la conocida como fontanera del PSOE. En Ferraz sostienen que resulta perfectamente normal que esas reuniones pasaran desapercibidas. Y, pese a que ha transcurrido más de un año desde que estalló el caso, consideran que todavía es pronto para querellarse contra Leire Díez. Argumentan que el procedimiento judicial debe avanzar antes de tomar esa decisión.

