
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, apenas tuvo protagonismo durante la final del Mundial de fútbol que coronó a España como campeona. Su presencia quedó reducida al palco de autoridades, donde fue fotografiado junto a los reyes, Felipe VI y Letizia, y en las inmediaciones del presidente de Estados Unidos y de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Sin embargo, en uno de los momentos de mayor repercusión institucional de la jornada, la ceremonia de entrega de medallas y del trofeo, Sánchez no apareció en las imágenes oficiales junto al resto de autoridades, concentrando el foco la Familia Real y los representantes de los países organizadores.
No es la primera vez que el jefe del Ejecutivo queda relegado a un segundo plano en una gran cita deportiva. Ya ocurrió durante la final de la Eurocopa de 2024, cuando tampoco tuvo un papel destacado en las imágenes de la celebración. Una circunstancia que no resulta indiferente en La Moncloa en un momento especialmente delicado para el Ejecutivo, marcado por la presión política y judicial que rodea al Gobierno y al entorno del presidente.
Nada más concluir el partido, Sánchez puso rumbo a Argelia, donde tenía previsto aterrizar a primera hora de la mañana. El viaje supone su regreso al país norteafricano cinco años después de la crisis diplomática provocada por el giro español sobre el Sáhara Occidental y busca consolidar la normalización de las relaciones bilaterales, con el aumento de las importaciones de gas como uno de los principales objetivos.
Durante la jornada, el presidente mantendrá reuniones con el primer ministro argelino, con empresarios españoles y con el presidente del país. Está previsto que, en torno a las 13:30 horas, ambos mandatarios comparezcan ante los medios de comunicación. Si se admitieran preguntas, sería la primera oportunidad para que Sánchez se pronunciara públicamente sobre la condena a su hermano, David Sánchez.
Desde el Gobierno sostienen que la relación con Argel ha mejorado de forma progresiva en los últimos años y atribuyen parte de esa recuperación al posicionamiento internacional de Sánchez, especialmente por su respaldo a Palestina.
Ya por la tarde, en torno a las 18:00 horas, el presidente recibirá a la selección española en el Palacio de La Moncloa para felicitar a los campeones del mundo antes de que el equipo se desplace a la plaza de Cibeles para celebrar el título con miles de aficionados.
