
Tras la invasión marroquí de Ceuta del pasado 30 de julio —con entre 70.000 y 80.000 personas, adultas y menores de edad—, el Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska dio su primera muestra de lo que considera que es un refuerzo policial para tramitar los farragosos expedientes individuales de devolución de los menas: mantener un contingente de seis agentes, según informaron fuentes policiales.
De hecho, tuvieron que ser esas fuentes las que lo dijeran porque la opacidad oficial era absoluta. Se destinó ese contigente de seis agentes para las labores de devolución de menores, de hecho, sin saber —o reconocer— oficialmente cuántos menas habían entrado en Ceuta. Ahora, de nuevo, sin que el Gobierno confirme el número de menores extranjeros totales que siguen en Ceuta, no envía a más agentes, sino que tal y como prueba el documento al que ha tenido acceso Libertad Digital, mandan a media docena que sustituirán a los que ya están realizando esa labor. Y lo hace para un colectivo que fuentes vecinales y policiales estiman cercano a los 5.000 menas: seis agentes, por lo tanto, para 5.000 expedientes individuales de expulsión.

Tras la invasión de finales de julio comenzó la lucha de cifras: el Gobierno aseguró, a tan solo un día de la invasión, que había vuelto la inmensa mayoría de los inmigrantes que cruzaron desde Marruecos. Que solo quedaban poco más de 1.500 inmigrantes de todas las edades. Era mentira: el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, hablaba de más de 10.000 inmigrantes en total, las asociaciones de protección a la infancia cifraban solo los menores no controlados en unos 4.000 y la asociación de vecinos del barrio de El Príncipe acercaba la cifra, de nuevo solo de menores asistidos por ellos, a más de 4.500. Sea como sea, la cifra de menas que permanece en Ceuta parece rondar entre los 4.000 y los 5.000 menores.
Se trata de menores niños y niñas. En un entorno en el que se han disparado las violaciones e intentos de violación por los propios inmigrantes. En el que las niñas han asegurado ya a la propia policía que quieren su protección porque los intentos de agresión sexual son continuos. En el que cada uno de esos niños y niñas tienen padres que, según Marruecos, los han reclamado ya para que vuelvan. Y en el que la tramitación de esa expulsión —debe hacerse por medio de expedientes individuales que estudien la situación de cada menor— lleva meses por culpa de una norma —la española— tan teóricamente garantista y farragosa que incumple la primera garantía del niño: la de estar con sus padres.
Pues bien, si el primer equipo de refuerzo de Marlaska para este cometido fue de seis policías, tras saberse y confirmarse todo lo dicho, el segundo equipo, dotado este pasado viernes, es de otros seis agentes que sustituyen a los primeros. Seis agentes, por tanto, para cerca de 5.000 expedientes individualizados de devolución en los que, diga lo que diga Marruecos, no se contará con su colaboración real —España ha devuelto en seis años 41 menas tras haber recibido 28.000 entradas y ninguno de esos 41 ha sido a Marruecos—.
Libertad Digital ha accedido a uno de los documentos policiales en los que se comunica el pretendido refuerzo a los agentes. El texto señala lo siguiente: "Como consecuencia de la situación excepcional acaecida en la ciudad de Ceuta y al objeto de garantizar una adecuada capacidad de respuesta en la gestión de MENA's, tramitación de expedientes de devolución y actividades análogas, se solicita la adscripción de 6 funcionarios de escala básica, segunda categoría, para su desplazamiento a Ceuta, en comisión de servicio".
El documento sigue: "Señalar que la previsión inicial de apoyo es de dos meses, debiendo tener en cuenta la plantilla de origen, a la hora de adscribir a los precitados funcionarios, la rotación, la cadencia y los permisos que pudieran corresponder. La fecha de inicio de la comisión de servicio comenzaría el 17 de agosto del presente".
"Todas las comisiones de Servicio se deben grabar con el "Código OESP50 de actuaciones en materia de extranjería", descripción "apoyo plantilla Ceuta". Asimismo, se pueden autorizar los excesos de alojamiento en el "apartado OTROS" del régimen económico, consignando la leyenda "se autoriza exceso de alojamiento-CECIR o alojamiento-IALIA", finaliza el documento.
