Frente a la persistente indolencia del Gobierno de Pedro Sánchez —más bien, sumisión o quintacolumnismo— ante la invasión marroquí de Ceuta, la Federación Española de Municipios y Provincias ha convocado para este miércoles concentraciones de protesta y en defensa de la españolidad de Ceuta en todos los Ayuntamientos de España; concentraciones a las que, a pesar del intento de Ferraz de boicotearlas, se sumarán numerosos alcaldes y ediles socialistas.
Aunque a todos los españoles nos debería indignar que nuestro gobierno llegue a la felonía de no secundar unas concentraciones en solidaridad de la ciudad española invadida —traición que alcanza el extremo de pretender prohibirlas en Madrid—, la verdad es que no nos sorprende si tenemos en cuenta que Sánchez, lejos de haber llamado a consultas a nuestro embajador en Rabat, tomar el control militar de nuestras fronteras con Marruecos, llevar destacamentos policiales a la ciudad invadida, promover en la UE represalias comerciales contra Rabat y expulsar a todos los que ilegalmente han violado a nuestras fronteras, se ha dedicado a agotar su periodo vacacional para luego halagar al régimen marroquí, seguir dejando en manos de sus militares el control de nuestras fronteras y culpar de la invasión a los gobiernos de Rusia e Israel y a la extrema derecha. Eso, sin olvidar sus reproches al Rey de España por no hacer una visita a Ceuta que el gobierno de Sánchez hasta la fecha no le ha permitido hacer.
Así las cosas, no es de extrañar que hasta 36 alcaldes socialistas se hayan sublevado contra la directriz de Ferraz y hayan decidido acudir a las concentraciones en solidaridad con Ceuta, tal y como van hacer 13 ayuntamientos socialistas de Andalucía -entre ellos, Alcalá de Guadaira o Chiclana de la Frontera-, 10 de la Comunidad Valenciana -como Sagunto o Gandía-, cuatro de la Comunidad de Madrid -Coslada y Parla, entre ellos-, dos de Extremadura, dos de Castilla-La Mancha, dos de Castilla y León -León y Ávila- y uno de Cantabria, Región de Murcia y Principado de Asturias.
Mientras tanto, y pese a los edulcorados análisis de situación del gobierno traidor, la situación en Ceuta sigue siendo deplorable como coinciden en denunciar tanto las organizaciones representativas tanto de la Policía Nacional, como de la Guardia Civil y de las Fuerzas Armadas. El documento más demoledor sobre el mal hacer del Ejecutivo ha sido el elaborado por la Comisaría General de Extranjería de la Policía Nacional a petición de la Audiencia Nacional. En dicho documento, enviado en las últimas horas a la magistrada Ana María Tardón, la propia institución policial cuestiona duramente la gestión del Gobierno desmontando las excusas que ha ido poniendo el Gobierno y específicamente el Ministerio del Interior. Eso, por no hablar del temor que provoca en los ceutíes la vuelva al colegio de sus hijos, colegios rodeados de cientos de ilegales y con un solo vigilante en la puerta.
Por ello, toda nuestra solidaridad y apoyo a nuestros compatriotas ceutíes y todo nuestro desprecio a un gobierno que ha hecho de la traición a nuestra nación y a nuestras fronteras —empezando por las que nos configuran como Estado de derecho— su seña más representativa.
