
Tras las versiones de la sentencia del Tribunal Supremo, los tuiteros rusos e israelíes, la internacional ultra y las mafias que trafican con seres humanos, Silvia Intxaurrondo ha dado con la verdadera clave de la invasión marroquí de Ceuta, según difunden cuentas "progresistas" de la red social X. "Nos han atacado en nuestra frontera sur con un ataque híbrido algorítmico que la Unión Europea está muy interesada en estudiar y que desconoce cuánto tardará al cerebro de este ataque o tan siquiera si podrá llegar a encontrarlo", afirmó la presentadora en su programa de TVE para añadir, a continuación, que "a través de ese ataque han provocado una crisis humanitaria en Ceuta que amenaza incluso con resquebrajar los costurones de la convivencia en esa ciudad autónoma y de provocar un debate político super agitado en este momento en este país con una de las principales líneas políticas de actuación de la ultraderecha que es la inmigración. Piénsenlo así".
Pues ya estaría. Un objeto de estudio de la Unión Europea sobre una especie de mano negra más la ultraderecha. La verdad es que con esas explicaciones entiende uno mejor cómo es posible que Intxaurrondo sea una de las periodistas más celebradas por el régimen. ¡Qué labia! ¡Y qué manera de mirar a la cámara! "Piénsenlo así", nos suelta para rematar tan lisérgico discurso. Un ataque "algorítmico". Es que se queda uno mucho más tranquilo. Y más aún ante la alta posibilidad de que nunca se sepa la identidad del "cerebro". Es muy grande Intxaurrondo. ALGORÍTMICO. Conjunto ordenado y finito de operaciones que permite hallar la solución de un problema, según la Real Academia. Alguien capaz de decir eso en televisión tiene una espectacular carrera periodística por delante. Intxaurrondo es capaz de vender cualquier mojama. Que no les extrañe si en el futuro la ven conduciendo un telediario de Vox.
Pena para Intxaurrondo que no haya algoritmo alguno capaz de tapar el informe que el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras de la Policía Nacional ha remitido a la juez de la Audiencia Nacional María Tardón. Ese que implica de hoz y coz a Marruecos en la invasión. Con la judicialización del asunto van a tener que sudar sangre los tertulianos de la brigada sincronizada para obviar que Sánchez ha traicionado a España y ha abandonado Ceuta en manos de Rabat. Porque después del ataque híbrido lo que sigue es la destrucción de la ciudad a cargo de veinte mil invasores que utilizan los portales de las casas de los ceutíes como retretes reales, no algorítmicos. Marruecos no está bombardeando la ciudad. Está haciendo algo peor, que es convertirla en inhabitable arrasándola desde dentro. Y hay pruebas de que es Marruecos.
Vista la pasividad de Pedro Sánchez y de sus ministros no cabe otra conclusión que la pura y dura traición. Un mes más así en Ceuta y todos los ciudadanos españoles sometidos a la invasión habrán marchado. Y más tras la última ofensa del Gobierno, esos 309 millones de euros que Sánchez considera suficientes para reflotar una ciudad hundida. Además de un insulto es una "invitación" para que todos los ceutíes empiecen a hacer las maletas.
Si hubiera la más mínima intención por parte del Gobierno de recuperar el control de Ceuta y garantizar a los ceutíes sus derechos más básicos, Sánchez no habría dicho que Marruecos es parte de la solución y no del problema. Y el Estado se habría desplegado en Ceuta como le correspondería a la cuarta potencia de la Unión Europea. Pero es que eso no ha sucedido ni tiene pinta de que vaya a suceder. Pero si sólo dejan que un militar de cada cuatro porte una escopeta. Es muy triste.
En cuanto a los grandes teóricos de la cuestión humanitaria, estaría muy bien que mostrasen algo de compasión también por los ceutíes, ni que sólo sea como víctimas del algoritmo y no de Marruecos y de Pedro Sánchez.