Gloria demuestra algo de nostalgia cuando se le pregunta si hubiera querido seguir en ese mundo de la competición. Ella contesta afirmativamente, es algo que le hubiera gustado. "Era mi ferviente deseo y me lo ofrecieron cuando llegué a vivir a Nueva York en 1970". Pero rápidamente retoma el hilo de la conversación y sentencia: "La familia es siempre lo primero".

Su migración a EEUU no representó un alejamiento de los motores, muy por el contrario. De una sociedad en donde esta afición era sólo para algunos elegidos, Gloria se encontró otra donde al automovilismo es casi una religión. Se mantuvo corriendo como amateur en circuitos históricos en EEUU como Lime Rock Park, Watkins Glen, Thompson International, Pocono International, Bridgehampton, Laguna Seca... a bordo de coches como el Porsche 911S, Carrera, 914-6, Lotus Europa Special… Ahí llegó a enfrentarse contra grandes personalidades del cine y amantes del deporte del motor: Steve McQueen y Paul Newmann.

Gloria recuerda haber oído a Jim Clark (ganador de las 500 millas de Indianápolis en 1965) o tal vez a Graham Hill (ganador de esa carrera en 1966 y el único junto a Juan Pablo Montoya en hacerlo también en Mónaco: que en EEUU el automovilismo "olía" de una manera distinta en referencia a la gran pasión que el motor despertaba entre los aficionados. Sus hijos han heredado este amor por los cilindros. Son apasionados de los coches y aunque no han competido en las pistas, tienen como su gran hobby restaurar coches o convertir otros en "Hot Rods". Gloria nos cuenta que lo han hecho con maravillas como los Studebaker, Cadillac, Packard o Hudson. Lo hacen porque forma parte de sus vidas.

Hoy en día, Gloria intenta estar al día desde la costa oeste de los EEUU. Seguir la Fórmula 1 desde ahí no es fácil pero lo logra porque adora la competición. Sigue a Alonso, pero tal y como siguió a otros grandes pilotos. Alejada de la fiebre por el asturiano que vive España desde hace unos años, Gloria echa en falta más tranquilidad en las declaraciones fuera de la pista y máxima competitividad en pista y se pregunta algunas veces si Alonso será capaz de aguantar toda la presión que representa ser lo que es a su relativa corta edad. "Antes, los pilotos bicampeones solían rozar la treintena y estaban suficientemente curtidos para tomarlo con tranquilidad".