El tenis español, más de moda que nunca

El otro gran éxito a nivel colectivo ha sido la consecución de la Copa Davis. El equipo capitaneado por Emilio Sánchez Vicario no era ni mucho menos favorito en la final de Mar del Plata contra Argentina, especialmente a raíz de la ausencia de Rafa Nadal, que tuvo que quedarse en casa por una lesión en la rodilla derecha. Pero Fernando Verdasco completó la gesta al derrotar a José Acasuso en el cuarto punto de la eliminatoria y dar a España su tercera Ensaladera de Plata –la primera como visitante–. Ahora el hermano mayor de Arantxa deja la capitanía y Albert Costa recoge su testigo para debutar el próximo mes de marzo en casa ante Serbia.

La Davis ha sido el broche de oro a un gran año para el tenis español, con Nadal como gran estandarte. Después de haber conquistado su cuarto título consecutivo de Roland Garros –igualando el registro del mítico Bjorn Borg–, el manacorense levantaba por primera vez el trofeo de Wimbledon –primer español que gana en la hierba londinense tras Conchita Martínez en 1994–, se adjudicaba la medalla de oro en Pekín tras superar en la final al chileno Fernando González y, un día después, accedía oficialmente por primera vez al número uno de la ATP, desbancando al hasta entonces 'sempiterno' Roger Federer, su víctima en las finales de París y Londres.