El pensamiento es tan inmenso que su reflexión es un desorden: el agua, el fuego, la tierra, el aire...el átomo con sus innumerables teorías sobre la causa de la materia y el principio del universo, son la contradicción, el caos y el azar mismo.
No entienden que el núcleo de la vida, el germen de las cosas, la luz y la armonía eres tú, y que desde siempre están presentes e inmaculadas en ti.
Quiero saber si esos recuerdos
Sellados con apliques de plata,
Aun viven en ti, y que juntos vivimos,
Borrando las puntas de espada.
Y quiero que tú, en la fuerte ensenada,
el mar se luzca embelesado en ti,
y bese tu cuerpo, en la arena mojada.
Y disfrutes, de esa caricia toda,
tú, mujer enamorada,
y sientas en el mas escondido rincón,
toda la serenidad que esa agua emana,
y sentir la Felicidad toda,
esa que das sin pedir nada,
o, solo quizás,
un abrazo que une cuerpo y alma,
aderezados con palabras de ternura llenas
y de sinceridad colmadas,
solo eso, tan solo quizás eso te basta.
Para saber que no hay distancia,
Entre Amistad y Amor,
Ese Amor del que tu, haces gala.
Del que eres Dueña, siempre.
Yo enamorado, tú, Mujer Enamorada.
En días oscuros,
de tu ausencia tintados,
cierro los ojos
y entreabro mi boca
buscando en la brisa
el frescor de tus labios.
Besos del viento
que beben mi llanto,
caricias sin rumbo
que saben a hiel.
Nos conocimos
Nos reimos
Hicimos tonterías
Y así pasaron los días
Pronto me tuve que ir
Pero sabía qué quiero contigo: ¡vivir!
Separados por la distancia
Pero unidos en confianza
Ahora espero el tiempo para volverte a ver
¡Y cuando se haga realidad la mujer más feliz voy a ser!