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Los mejores y más impresionantes bikinis de la historia

Considerado amoral durante muchos años, la revolución sexual logró reimpulsarlo.

Bikini radioactivo
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Bikini radioactivo

El bikini fue inventado por el modisto francés Louis Réard en 1946, y lo llamó bikini por ser el atolón donde los norteamericanos hicieron las primeras pruebas nucleares. Como ninguna actriz se prestaba a ello, la modelo Micheline Bernardini, desnudista del Casino de París, fue la encargada de presentarlo en la piscina Molitos, junto a la cajita donde venía envasado.

Escándalo en Boston
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Escándalo en Boston

La nadadora Annette Kellerman fue arrestada en 1907 por exhibicionismo al lucir un bañador más corto y ajustado de lo permitido. El sheriff mide la distancia entre el faldón y la rodilla. Inferior al permitido. Fue arrestada.

La sirena inmoral
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La sirena inmoral

La primera estrella que tuvo problemas con el bikini en los años 40 fue Esther Williams, famosa nadadora convertida en una de las vestales de la piscina con películas como Escuela de sirenas (1944). Posó en la portada de una revista con este discretísimo bikini y fue acusada de inmoralidad. Hollywood aprobó la moda del dos piezas en La hija de Neptuno (1949).

Ava Gardner
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Ava Gardner

A lo largo de los años 40 numerosas actrices de Hollywood como Ava Gardner se atrevieron a lucir bikinis bastante discretos. Gracias a las pin-us y grandes estrellas lo pusieron de moda.

Inaceptable
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Inaceptable

De nuevo la escultural Ava Gardner, que nunca tuvo ningún remilgo moral ni social, impuso este cursi a la par que recatado bikini, bastante descocado para los años 40, cuando todavía era una prenda inaceptable.

Pose de diosas
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Pose de diosas

A comienzos de los años 50, numerosas actrices de Hollywood que habían comenzado su carrera como modelos de pin-ups posaron para las revista de cine con bikinis cada vez más atrevidos. Marilyn Monroe y Ava Gardner fueron pioneras del bikini.

El bikini de oro
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El bikini de oro

El bikini fue disminuyendo a medida que grandes estrellas posaban con desparpajo con prendas cada vez más diminutas. Marilyn Monroe, además de querer ser amada, quería ser admirada y con este bikini de oro se hizo famosa. ¡Se le veía por primera vez el ombligo!

Pliegue sexy
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Pliegue sexy

Al comienzo de su carrera como modelo, una joven Marilyn posa en la playa con un bikini que se le cae y debe sujetarlo con la mano. A nadie le importaba ese pliegue en una barriga tan sexy.

Tipazo
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Tipazo

Marilyn Monroe y Shelley Winters fueron compañeras de piso en sus inicios en Hollywood. Winters engordó pero en su mocedad, además de escultural, tenía un tipazo de mujerona que quitaba el hipo.

Dos piezas asimétricas
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Dos piezas asimétricas

El dos piezas tropezó con la moral pública, sobre todo por la parte inferior. Hasta los años 60, la moda impuso este tipo de falda pantalón como el que luce Marilyn en sus inicios.

Sin ombligo
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Sin ombligo

También Rita Hayworth posó con este bikini en los años 40, con una pantalón subido hasta el ombligo. Su belleza mejoraba la prenda. Enseñar el ombligo sería la siguiente frontera.

Piernas largas
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Piernas largas

Cyd Charisse combinó el sostén de fantasía con un pantalón para lucir su cuerpo de bailarina, de piernas tan largas y modeladas como perfectas.

Leopardesca
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Leopardesca

A Jayne Mansfield nadie le tenía que enseñar a posar y enseñar lo mucho que tenía. Ella hizo del bikini de leopardo su prenda fetiche.

BB creó el mini bikini
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BB creó el mini bikini

Era una parisiense, donde se había inventado ese “bikini a lunares amarillos que cabía en una caja de cerillas”, Brigitte Bardot, quien escandalizó en el Festival de Cannes de 1953 con sus poses playeras, exhibiéndose con estos dos diminutos bikinis. Fue su salto a la fama, refrendado por Y Dios creo…a la mujer (1956).

Princesa
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Princesa

A Grace Kelly le sentaba realmente bien cualquier bikini. En ella importaba sobre todo la belleza serena de su rostro. Parecía una virgen dispuesta a inmolarse en el altar del Principado de Mónaco.

La mirada
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La mirada

Liz Taylor no luce un bikini sino un sostén durante el caluroso rodaje en Tejas de Gigante, pero lo que importa de la pose son sus ojos, esa mirada fija, seductora.

Bikini cavernícola
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Bikini cavernícola

Si en el año 1600 A. C. ya se conocía el bikini por los mosaicos encontrados en una antigua villa siciliana, es lógico que Hollywood inventara el bikini de cuero de la edad de piedra para que la espectacular Rache Welch triunfara como cavernícola en Hace un millón de años (1966). Posaba y a veces gruñía.

La clave
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La clave

Más Rachel Welch porque su cuerpo pedía a gritos enseñarlo enmarcado con cualquier dos piezas, bikini o ropa interior. Miren bien el ombligo, ahí está la clave. Desnudo, en el justo punto medio.

El bikini blanco
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El bikini blanco

Otro de los bikinis legendarios fue el de Ursula Andress en Dr. No (1964), en la famosa escena de la playa. Sale del agua como Venus, pero con una caracola y un cuchillo. Las fotos las tomó Bunny Yeager y se supone que ideó y cosió el bikini blanco de Ursula.

Lencería de encaje
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Lencería de encaje

Al cuerpo de Sophia Loren le sentaba muy bien las ropas humildes mojadas para mostrar sus abundantes curvas con más obscenidad que encanto sensual. En Ayer, hoy y mañana (1964) se desnudaba quedándose en lencería de encaje.

Lolitas
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Lolitas

Sue Lyon seguía la moda de la Lolitas francesas como BB. De hecho fue en Lolita (1962), basado en la novela de Nabokov, donde popularizó a nínfulas y lolitas. Así, con descaro, seducía con este discreto bikini a Humbert Humbert.

Cara de payaso
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Cara de payaso

Las Lolitas se pusieron de moda en los años 60 y la primera que impuso el estilo anoréxico fue la modelo londinense Twiggy. Su cuerpo no era sexy y se maquillada como un payaso. Su encanto moderno era el estilo andrógino, y la forma de posar como una muñeca antigua.

Esto no es un bikini
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Esto no es un bikini

Nadie diría que la actriz cómica Goldie Hawn posara haciendo el payaso de esta guisa. Luego se puso en forma, pero en los años 60 su cuerpo, repleto de falsos tatuajes, nunca hubiera ganado un concurso de belleza.

Delicadeza
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Delicadeza

A Kim Basinger le sentaba mejor el desnudo completo que los monobikinis. Todo lo tenía como hecho a medida. Con delicadeza. Para admirar y, si acaso, acariciar.

La chica 10
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La chica 10

Los años 80 pusieron de moda a la chica “10”, que sólo fue Bo Derek. Nueva Venus surgiendo de las aguas playeras pero no desnuda, sino comprimida en un bañador de una pieza que la hacía más sexy que desnuda. También posó con un diminuto bikini para Playboy, pero lo suyo fue el bañador.

El bikini naranja
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El bikini naranja

Para interpretar a la primera chica Bond de color, el papel de Jacinta 'Jinx' Johnson fue interpretado por Halle Berry, que recreó la famosa escena del Dr. No en la que Ursula Andress sale en bikini blanco del mar, 40 años antes. La diseñadora de vestuario de Muere otro día (2002), copió el bikini con cuchillo pero en color naranja.

¡Pam!
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¡Pam!

A partir de los años 80 vuelve los cuerpos esculturales y los pechos abundantes y a comienzos de los años 90 triunfa nada menos que como salvavidas Pamela Anderson en Los vigilantes de la playa (1992-1997). El bikini parece superfluo, incapaz de contener tanta abundancia pectoral.

Bikini neodéco
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Bikini neodéco

Dentro de la historia del bikini no puede faltar el de a Princesa Leia en la La guerra de las galaxias (1977). Metalizado, neodéco, en bronce, como la nueva Barbarella (1968) de los años 80. Carrie Fisher lo lucía con cierta indolencia en El retorno del Jedi (1983). Se nota que dolía.

Bikini cota de malla
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Bikini cota de malla

A Jane Fonda en Barbarella le sentaba mejor el trikini que el bikini cota de malla. Un bikini metálico de Paco Rabanne con botas altas plateadas y subfusil estelar.

Trikini
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Trikini

La belleza latina de JLO luce con idéntico palmito el bikini que el trikini. Un cuerpo es de infarto, sexy, turbador. A juego con sus ojos.

Vampirella
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Vampirella

El trikini color sangre más famoso de la historia del tebeo es el de Vampirella, dibujada por el español Pepe González. Se ceñía a su cuerpo voluptuoso de forma total. En la España de 1972 fue cubierto por una especie de minifalda.

Ducha salvaje
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Ducha salvaje

Salma Hayek es pequeña pero matona. El bikini con serpiente enrollada que lucía en Abierto hasta el amanecer (1999) ha quedado como un hito azteca inspirado en las figura femeninas del dibujante Frank Frazetta.

Un piercing de lujo caro
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Un piercing de lujo caro

En la actualidad, nadie luce mejor el bikini en una isla tropical que Jessica Alba. Juega con el de Ursula Andress y le sienta tan bien que debería interpretar a Honey Ryder en una nueva versión de Dr. No. Lleva ya puesto el cuchillo marino y el ombligo decorado con un piercing de lujo caro.

Adefesio posmoderno
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Adefesio posmoderno

Por último, como la posmodernidad ha deconstruido hasta el bikini, reduciéndolo a esta ridiculez que exhibe Stella Tennant en el desfile de Chanel OI 95-96. Si Madame Chanel viera este adefesio diseñado por Karl Lagerfeld, lo fulminaría con la mirada y lo despediría.

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