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Sean Connery, mucho más que James Bond

Sean Connery nos ha dejado a los noventa años. Este es un repaso a algunos títulos de su carrera, mucho más que la saga de James Bond que popularizó. 

Royal Navy
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Royal Navy

Sean Connery nación en Fountainbridge, Edimburgo, Escocia, en 1930.  Hijo de un trabajador y una señora de la limpieza. Después de alistarse en la Royal Navy, trabajó como pulidor de ataúdes y lechero.

Culturista
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Culturista

Se aficionó al  culturismo consiguiendo un cuerpo espectacular. Antes de decidirse por la actuación posó como modelo de desnudo en la Escuela de Arte de Edimburgo.

Belleza musculada
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Belleza musculada

Era alto, medía 1,88, más alto que Roger Moore, 1,86,  pero menos que Clint Eastwood, que mide 1,93. Además de fuerte y musculado, era tan guapo que llamaba la atención. Esa apostura le animó a decantarse por el cine.

Gángster
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Gángster

¡Comenzó en 1954 trabajando en alguna series de televisión y logró su primer papel secundarios de gángster en el filme británico No Road Back (1957). Papel que siguió interpretando en otros filmes.

A puñetazos
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A puñetazos

Su primer papel importante junto a Lana Turner fue Brumas de inquietud (1958). Durante el rodaje en Londres, el novio de Lana Turner, el  gángster Joe Stompanato, lo amenazó con una pistola y Connery lo desarmó de un puñetazo. Ese mismo año lo mató la hija de Lana Turner al verlo maltratar a su madre.

James Bond
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James Bond

Tuvo su gran oportunidad, en 1962, al ser escogido para interpretar al agente secreto James Bond en la primera de una saga de espías que lo convertiría en una gran estrella durante la década de los años 60. 

Elegancia chic
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Elegancia chic

El novelista Ian Fleming, que siempre había pensado en Gary Grant, se opuso a su elección, pues lo consideraba rudo y vulgar, incapaz de representar a su sofisticado y elegante espía con licencia para matar y amar con una copa de Martini en una mano y una pistola en la otra.

Gadgets
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Gadgets

A lo largo de los años 60, Sean Connery interpretó a James Bond en seis películas  que decaían en interés a medida que aumentaba sus efectos especiales y los gadgets de espionaje que Q le mostraba a Bond para defenderse de los malvado soviéticos. La séptima se rodó en los años 80.

Las chicas Bond
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Las chicas Bond

Otra de los atractivos de las pelis de James Bond eran las chicas espectaculares y los coches. Comenzó con Ursula Andress en Agente 007 contra el dr. No (1962), siguió con Daniela Bianchi en  Desde Rusia con amor (1963) y Honor Blackman en James Bond contra Golfdinger (1964).

Directas al estrellato
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Directas al estrellato

Al igual que los gadgets de Q se volvía cada vez más delirantes, las chicas de Bond aumentaban en presencia y relevancia: Claudine Auger, Karin Dorn y Jill St. John. La última fue Kim Basinger en Nunca digas nunca jamás (1983). Una desconocida Raquel Welch apareció en Operación trueno (1965).  

Tebeos de James Bond
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Tebeos de James Bond

Antes de rodar la primera película de Bond, el diario británico Daily Express y posteriormente en el Sunday Express y el Daily Star adaptaron las novelas de James Bond de Ian Fleming. La primera historia, Casino Royale se publicó en julio de 1958, con el guión a cargo de Anthony Hern y dibujada por John McLusky. La tira fue cancelada en 1983.

Mercado millonario
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Mercado millonario

La imagen de James Bond fue una de las marcas más exitosas del cine. Somalia editó una serie de sellos de coleccionista durante la promoción de Sólo se vive dos veces (1967).

Cosas de Hitch
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Cosas de Hitch

En pleno éxito de Sean Connery, su compatriota Alfred Hitchcock lo contrató como oponente sexy de la frígida Tippi Hedren en Marnie, la ladrona (1964). Durante el rodaje, Hitchcock obligó a la pareja a no besarse en la mejilla y en las escenas de amor prohibió aSean Connery que la tocara.

El triquini
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El triquini

Tendría que esperar a los años 70 para conseguir desprenderse del personaje del espía con licencia para matar. El resto de películas que rodó fueron un fiasco que coronó con el ridículo personaje de Zardoz (1974), de John Boorman, en la que aparecía envejecido, calvo, con un triquini a lo Borat y una trenza ridícula. 

Sin peluquín
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Sin peluquín

Su carrera despegó de nuevo con papeles de hombre maduro, sin el peluquín que llevaba desde los 17 años y alejado de  su viril apostura. En la crepuscular Robin y Marian (1976), de Richard Lester, se mostró tal cual era, interpretando a un avejentado Robin Hood junto a una Audrey Hepburn magistral. 

Viril pero tierno
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Viril pero tierno

Las películas que lo devolvió al estrellato fue El hombre que pudo reinar (1975), de John Huston, donde  demostraba que era un buen actor, maduro y viril pero tierno. Fue el comienzo de su carrera como actor maduro en papeles de preceptor cínico y muy elegante. Su estilo interpretativo siempre fue la sencillez y como dijo Robert Mitchum no tropezar con los muebles.

Nuevo estrellato
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Nuevo estrellato

Fue en los años 80, con El nombre de la rosa (1986), cuando reafirmó su estrellato con el papel del monje detective William von Baskerville, según la famosa novela de Umberto Eco.

Los inmortales
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Los inmortales

Se convirtió en uno de los actores de las nuevas  generaciones con el papel del caballero escocés Ramírez de Los inmortales (1986), junto a Christopher Lambert. El filme tuvo segunda parte  con Los inmortales II (1991).

Oscar 
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Oscar 

La escalada al estrellato como actor maduro la remató con papel del irlandés lacónico de Los intocables de Eliot Ness (1987), con el que ganó el Oscar al mejor actor secundario.

Indy vuelve con su padre
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Indy vuelve con su padre

Steven Spielberg lo llamó para interpretar al padre de Indiana Jones y la última cruzada (1989). El personaje de Harrison Ford estaba inspirado en el espía y aventurero James Bond.

Carrera caótica
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Carrera caótica

La filmografía de Sean Connery fue desigual y caótica. Exceptuando la saga de James Bond, la mayoría de sus películas fueron intrascendentes. Renunció a interpretar papeles que habrían relanzado su carrera y algunos que le habrían asegurado unos ingresos millonarios, como el papel de Gandalf en El señor de los anillos. Sin embargo aceptó La liga de los hombres extraordinarios (2003), que fue un fracaso.  Con ella dejó el cine para siempre el cine. 

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