L. D. / Ana Portalo.-
Y en esto que la prensa le preguntó al ministro por los dos principales contenciosos que existen entre España y Gibraltar. Por un lado, la cuestión de las “famosas líneas de teléfono”: el ministro principal de Gibraltar, Peter Caruana, ha pedido a España la instalación de nada menos que un millón de líneas telefónicas. Y en segundo término, el tema del aeropuerto de Gibraltar, que utilizan los gibraltareños y cuyo uso reivindica también España.
Piqué dijo “no recordar el número de habitantes de Gibraltar”, pero manifestó que un millón de líneas de teléfono le parecía excesivo. Y anunció que el Gobierno español está estudiando conceder a Gibraltar “unas decenas de miles de líneas” telefónicas fijas que complementen a las 30.000 actuales, el número aproximado de habitantes que hay en Gibraltar. Por eso, hay quien apunta a que la verdadera intención es activar las empresas gibraltareñas y atraer la inversión.
Piqué precisó, además, que el Gobierno español pone el límite claro de que en ningún caso las mejoras de las telecomunicaciones en Gibraltar pueden suponer una competencia desleal respecto a los operadores de telecomunicaciones que están actuando en España y que tampoco deben valerse de ellas “para poner en funcionamiento un esquema de sociedades off-shore que se aprovechen de un trato fiscal”.
Jack Straw tendrá que decidir
Precisamente, Reino Unido espera tratar la posible concesión de España de líneas telefónicas fijas a Gibraltar en la próxima reunión que mantendrán el ministro de Exteriores, Josep Piqué, y su homólogo británico, Jack Straw, en el marco de la preparación española de la presidencia de la Unión Europea, para relanzar la negociación sobre Gibraltar.
El pasado 26 de julio, Peter Caruana se mostró dispuesto a participar en ese encuentro, con la condición “indispensable” de que Gibraltar tuviera voz propia y auto-representación en las conversaciones. En este sentido, Piqué explicó que no se opondría a que formara parte de la delegación ministerial que va a organizar Gran Bretaña, pero señaló que a Caruana no le compete el tema de la soberanía de Gibraltar: “Hay que tener en cuenta los intereses gibraltareños, pero España va a reivindicar siempre plenamente su soberanía sobre Gibraltar sobre la base del acuerdo de integridad territorial de la ONU”.
En definitiva, Piqué le pasó la “patata caliente” a Straw, quien ahora tendrá que decidir si Caruana formará parte de esa delegación, y en caso de hacerlo, cuál será su papel.
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Piqué dijo “no recordar el número de habitantes de Gibraltar”, pero manifestó que un millón de líneas de teléfono le parecía excesivo. Y anunció que el Gobierno español está estudiando conceder a Gibraltar “unas decenas de miles de líneas” telefónicas fijas que complementen a las 30.000 actuales, el número aproximado de habitantes que hay en Gibraltar. Por eso, hay quien apunta a que la verdadera intención es activar las empresas gibraltareñas y atraer la inversión.
Piqué precisó, además, que el Gobierno español pone el límite claro de que en ningún caso las mejoras de las telecomunicaciones en Gibraltar pueden suponer una competencia desleal respecto a los operadores de telecomunicaciones que están actuando en España y que tampoco deben valerse de ellas “para poner en funcionamiento un esquema de sociedades off-shore que se aprovechen de un trato fiscal”.
Jack Straw tendrá que decidir
Precisamente, Reino Unido espera tratar la posible concesión de España de líneas telefónicas fijas a Gibraltar en la próxima reunión que mantendrán el ministro de Exteriores, Josep Piqué, y su homólogo británico, Jack Straw, en el marco de la preparación española de la presidencia de la Unión Europea, para relanzar la negociación sobre Gibraltar.
El pasado 26 de julio, Peter Caruana se mostró dispuesto a participar en ese encuentro, con la condición “indispensable” de que Gibraltar tuviera voz propia y auto-representación en las conversaciones. En este sentido, Piqué explicó que no se opondría a que formara parte de la delegación ministerial que va a organizar Gran Bretaña, pero señaló que a Caruana no le compete el tema de la soberanía de Gibraltar: “Hay que tener en cuenta los intereses gibraltareños, pero España va a reivindicar siempre plenamente su soberanía sobre Gibraltar sobre la base del acuerdo de integridad territorial de la ONU”.
En definitiva, Piqué le pasó la “patata caliente” a Straw, quien ahora tendrá que decidir si Caruana formará parte de esa delegación, y en caso de hacerlo, cuál será su papel.
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