L. D. / EFE.-
Decenas de carros blindados israelíes bloquean desde el lunes todas las entradas de Jenín, situada en el norte de Cisjordania, donde parte de sus 30.000 habitantes están sin electricidad desde que disparos de tanques alcanzaron la central eléctrica.
Excavadoras y soldados de infantería participan en esta operación militar que el Gobierno israelí de Ariel Sharón ha justificado explicando que Jenín se había convertido en "un nido de terroristas" y que de allí salieron al menos seis suicidas que perpetraron atentados en Israel.
"Nadie podrá poner de rodillas a nuestro pueblo, porque sólo nos arrodillamos ante Alá", dijo el presidente Arafat a los periodistas, tras inaugurar un nuevo hospital en Gaza. Los blindados israelíes avanzaron hasta tres kilómetros en la "zona A", es decir, bajo plena autonomía palestina, desde la dirección de la carretera entre Jenín y Naplusa, después de haber destruido una instalación del cuerpo de elite palestino Fuerza-17 en su camino, según informó la radio palestina.
Al menos cinco palestinos, tres de ellos graves, resultaron heridos en los enfrentamientos registrados tras el avance de los tanques en el sur de la ciudad. Además, otros ochos, dos graves, fueron heridos en los violentos combates que estallaron junto al campo de refugiados de Jenín en las últimas horas.
Un israelí resultó herido leve por disparos de palestinos en la zona industrial de Shaked, cerca de Jenín, informó la radio de Israel. Cinco tanques tomaron posiciones en la zona de Al Jabriat, la más alta de Jenín, desde donde se vislumbra toda la ciudad así como el campo de refugiados del mismo nombre.
La policía palestina y los milicianos armados fueron movilizados por los almuédanos de las mezquitas para defender la ciudad. Fuentes diplomáticas y de seguridad israelíes afirmaron que la incursión militar puede durar varios días, al igual que ocurrió en la reciente invasión de Beit Jala, una localidad palestina vecina de Belén.
Responsables palestinos advierten de que esta operación en torno a Jenín, así como dos incursiones efectuadas por el Ejército israelí en territorio autónomo en Gaza, hacen muy improbable una pronta reunión entre Peres y Arafat.
Excavadoras y soldados de infantería participan en esta operación militar que el Gobierno israelí de Ariel Sharón ha justificado explicando que Jenín se había convertido en "un nido de terroristas" y que de allí salieron al menos seis suicidas que perpetraron atentados en Israel.
"Nadie podrá poner de rodillas a nuestro pueblo, porque sólo nos arrodillamos ante Alá", dijo el presidente Arafat a los periodistas, tras inaugurar un nuevo hospital en Gaza. Los blindados israelíes avanzaron hasta tres kilómetros en la "zona A", es decir, bajo plena autonomía palestina, desde la dirección de la carretera entre Jenín y Naplusa, después de haber destruido una instalación del cuerpo de elite palestino Fuerza-17 en su camino, según informó la radio palestina.
Al menos cinco palestinos, tres de ellos graves, resultaron heridos en los enfrentamientos registrados tras el avance de los tanques en el sur de la ciudad. Además, otros ochos, dos graves, fueron heridos en los violentos combates que estallaron junto al campo de refugiados de Jenín en las últimas horas.
Un israelí resultó herido leve por disparos de palestinos en la zona industrial de Shaked, cerca de Jenín, informó la radio de Israel. Cinco tanques tomaron posiciones en la zona de Al Jabriat, la más alta de Jenín, desde donde se vislumbra toda la ciudad así como el campo de refugiados del mismo nombre.
La policía palestina y los milicianos armados fueron movilizados por los almuédanos de las mezquitas para defender la ciudad. Fuentes diplomáticas y de seguridad israelíes afirmaron que la incursión militar puede durar varios días, al igual que ocurrió en la reciente invasión de Beit Jala, una localidad palestina vecina de Belén.
Responsables palestinos advierten de que esta operación en torno a Jenín, así como dos incursiones efectuadas por el Ejército israelí en territorio autónomo en Gaza, hacen muy improbable una pronta reunión entre Peres y Arafat.