L. D. / Agencias.-
Cheney comparó esta situación con la vivida durante la Guerra del Golfo en la que el enemigo estaba perfectamente identificado y se conocía su ubicación, cosa que no sucede en estos momentos, ya que los terroristas no están en un solo país sino que se encuentran en varios territorios de la región. Durante la entrevista, Cheney dijo que “lo que tenemos que hacer es desmontar toda esta red”.
Asimismo, agregó que los grupos y los países que apoyan a los terroristas, incluyendo sus gobiernos, deben comprender que deberán enfrentarse a “toda la cólera de los Estados Unidos de América”, refiriéndose a en particular a la Yihad Islámica en Egipto y a los extremistas en Uzbekistán. También se mostró convencido de que el responsable de los ataques del martes en Nueva York y Washington era el millonario saudí Osama Ben Laden. Al respecto dijo que “no tengo la menor duda de que él y su grupo desempeñaron un papel significante en los ataques”.
Agregó que “hay muchas evidencias para relacionar a esta organización en esta operación pero esto no significa que no hubieran más personas implicadas”. Dijo también que Estados Unidos no cesará la guerra y persecución contra los terroristas hasta no tener “la cabeza de Ben Laden en una bandeja”.
Por otro lado, puntualizó que “sería un gran error que nosotros los estadounidenses llegáramos a condenar el Islam, porque no es el caso. Los atentados son una perversión de creencias religiosas por parte de extremistas. De ninguna manera se trata de una guerra contra el Islam”. No obstante, advirtió que la lucha contra el terrorismo no debe ofuscar a la población estadounidense ni debe convertir en chivos expiatorios a los diversos grupos étnicos que residen en este país.
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Asimismo, agregó que los grupos y los países que apoyan a los terroristas, incluyendo sus gobiernos, deben comprender que deberán enfrentarse a “toda la cólera de los Estados Unidos de América”, refiriéndose a en particular a la Yihad Islámica en Egipto y a los extremistas en Uzbekistán. También se mostró convencido de que el responsable de los ataques del martes en Nueva York y Washington era el millonario saudí Osama Ben Laden. Al respecto dijo que “no tengo la menor duda de que él y su grupo desempeñaron un papel significante en los ataques”.
Agregó que “hay muchas evidencias para relacionar a esta organización en esta operación pero esto no significa que no hubieran más personas implicadas”. Dijo también que Estados Unidos no cesará la guerra y persecución contra los terroristas hasta no tener “la cabeza de Ben Laden en una bandeja”.
Por otro lado, puntualizó que “sería un gran error que nosotros los estadounidenses llegáramos a condenar el Islam, porque no es el caso. Los atentados son una perversión de creencias religiosas por parte de extremistas. De ninguna manera se trata de una guerra contra el Islam”. No obstante, advirtió que la lucha contra el terrorismo no debe ofuscar a la población estadounidense ni debe convertir en chivos expiatorios a los diversos grupos étnicos que residen en este país.
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