L. D. / EP.-
El periódico
The New York Times
asegura que hasta 11.000 terroristas han sido entrenados en los últimos cinco años en los campamentos de Ben Laden en la frontera con Afganistán, de los cuales muchos han sido enviados a destinos “desconocidos” en el extranjero, donde permanecen como “durmientes”, a veces durante años.
El pasado verano, presuntos seguidores de Ben Laden fueron detenidos en Italia, Francia, Alemania, Reino Unido e incluso en España, donde fue arrestado el argelino Mohamed Bensajria. De hecho, según estas fuentes, la extensión de la red fuera de Afganistán es tal que acabar con el propio Ben Laden y sus campos en este país “no terminaría con el problema”.
El presidente estadounidense George Bush había asegurado que la red de Ben Laden opera en unos 60 países, pero lo cierto, según el periódico neoyorquino, es que "nadie sabe con certeza cuál es el alcance de Al-Qaeda". Su presencia, a veces sólo financiera, ya se ha detectado en lugares como Filipinas, Malasia, Nigeria, Chechenia y Uzbekistán. Al parecer, los Gobiernos occidentales han llegado a la conclusión de que muchas de las operaciones relacionadas con el saudí protegido por los talibanes son directamente dirigidas por un alto responsable de Al Qeada en Europa, cuyo nombre no ha sido precisado. De hecho, cualquier país europeo ofrece muchas más facilidades de comunicación que Afganistán.
Según el periodista Peter Bergen, quien está escribiendo un libro sobre Ben Laden, el multimillonario es de hecho sólo el individuo más conocido de una organización que seguramente no controla en su totalidad. "Utilizamos el nombre de Ben Laden con muchas connotaciones”, explicó, “hay grupos que le han jurado fidelidad, otros que a veces trabajan con él, y otros que simplemente piensan que es un buen tipo".
Una de las células de Al Qaeda identificadas este año se encuentra en Gaza. Fuentes estadounidenses indicaron que, cuando la descubrieron, los servicios secretos israelíes ni siquiera estaban buscando un grupo relacionado con Bin Laden y no sabían de la existencia de colaboradores del saudí en los territorios palestinos.
Además de entrenar a los suicidas, generalmente jóvenes fanatizados en el odio a EEUU, Al Qaeda cuenta con expertos en logística, finanzas y comunicaciones. La red incluye también compañías agrícolas, bancos y firmas de importación y exportación; hasta ahora, indica el diario, se ha tenido poco éxito en la interceptación de estas actividades económicas.
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El pasado verano, presuntos seguidores de Ben Laden fueron detenidos en Italia, Francia, Alemania, Reino Unido e incluso en España, donde fue arrestado el argelino Mohamed Bensajria. De hecho, según estas fuentes, la extensión de la red fuera de Afganistán es tal que acabar con el propio Ben Laden y sus campos en este país “no terminaría con el problema”.
El presidente estadounidense George Bush había asegurado que la red de Ben Laden opera en unos 60 países, pero lo cierto, según el periódico neoyorquino, es que "nadie sabe con certeza cuál es el alcance de Al-Qaeda". Su presencia, a veces sólo financiera, ya se ha detectado en lugares como Filipinas, Malasia, Nigeria, Chechenia y Uzbekistán. Al parecer, los Gobiernos occidentales han llegado a la conclusión de que muchas de las operaciones relacionadas con el saudí protegido por los talibanes son directamente dirigidas por un alto responsable de Al Qeada en Europa, cuyo nombre no ha sido precisado. De hecho, cualquier país europeo ofrece muchas más facilidades de comunicación que Afganistán.
Según el periodista Peter Bergen, quien está escribiendo un libro sobre Ben Laden, el multimillonario es de hecho sólo el individuo más conocido de una organización que seguramente no controla en su totalidad. "Utilizamos el nombre de Ben Laden con muchas connotaciones”, explicó, “hay grupos que le han jurado fidelidad, otros que a veces trabajan con él, y otros que simplemente piensan que es un buen tipo".
Una de las células de Al Qaeda identificadas este año se encuentra en Gaza. Fuentes estadounidenses indicaron que, cuando la descubrieron, los servicios secretos israelíes ni siquiera estaban buscando un grupo relacionado con Bin Laden y no sabían de la existencia de colaboradores del saudí en los territorios palestinos.
Además de entrenar a los suicidas, generalmente jóvenes fanatizados en el odio a EEUU, Al Qaeda cuenta con expertos en logística, finanzas y comunicaciones. La red incluye también compañías agrícolas, bancos y firmas de importación y exportación; hasta ahora, indica el diario, se ha tenido poco éxito en la interceptación de estas actividades económicas.
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