L. D. / Agencias.-
Berlusconi aseguró que entre sus objetivos existe, dijo, "una singular coincidencia", pues ambos critican "la civilización occidental" con el "deseo común de culpar a Occidente por su modo de vivir y de pensar". El Jefe de Gobierno italiano dijo que la respuesta a los atentados terroristas en EEUU "no debe ser únicamente militar", pues "se trata de una conflicto entre civilizaciones" en el que Occidente "debe ser consciente de la superioridad de su cultura, que ha traído libertad y democracia".
Berlusconi consideró que Occidente está "destinado a seguir conquistando los pueblos" y añadió que la civilización occidental "ha garantizado el respeto a los derechos humanos, políticos y de libertad religiosa, lo que no sucede en los países islámicos". El líder conservador añadió además que el clima de violencia creado por las protestas del movimiento antiglobalización, en referencia a los incidentes durante la pasada cumbre del G-8 de Génova, "debe estudiarse a la hora de dar una respuesta" a los atentados en EEUU.
Las declaraciones de Berlusconi han provocado una inmediata respuesta por parte de los líderes del movimiento antiglobalización italiano, así como de gran número de exponentes de la oposición de centroizquierda, que este viernes lo han acusado de "integrista".
Las naciones árabes esperan que el Gobierno de Italia presente una disculpa formal o desmienta las declaraciones del primer ministro de ese país, Silvio Berlusconi, respecto a la supremacía de la civilización occidental sobre cualquier otra. "Este tipo de palabras son inaceptables y de una naturaleza racista. Han transgredido todos los límites y estoy esperando que el Gobierno italiano las desmienta o que ofrezca sus disculpas", dijo hoy en un comunicado el secretario general de la Liga Árabe, Amro Musa.
Musa indicó que "es un error hablar de unas civilizaciones superiores a otras" y dijo que el primer ministro italiano ha situado a su país en una situación "muy embarazosa, a tenor de la posición de Italia en el Mediterráneo".
Asimismo, el ministro belga de Asuntos Exteriores, Louis Michel, cuyo país preside la Unión Europea, también afirmó en la capital egipcia que las declaraciones de Berlusconi son "inadmisibles en un primer ministro de un país de la UE" y expresó su "total condena". En Bruselas, un portavoz de la Comisión Europea consideró que las palabras de Berlusconi "no son un mensaje de tolerancia" y que la comisión "no comparte" esos puntos de vista.
La presidencia de la Unión Europea no salía de su asombro por las desafortunadas declaraciones del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, en las que alardeó de la "superioridad" del Occidente cristiano frente al Islam. Los comentarios de Berlusconi amenazan con arruinar todos los esfuerzos que los principales dirigentes de la UE realizan estos días para embarcar a los países musulmanes moderados en una ofensiva internacional contra el terrorismo islámico.
Desde El Cairo, penúltima escala de la peregrinación que la "troika" comunitaria lleva a cabo por Oriente Medio, el ministro belga de Exteriores, Louis Michel, en nombre de la presidencia de turno de la UE, consideró lamentables e "inaceptables" las palabras que se atribuyen al gobernante italiano. Michel, conocido por su intransigencia con los movimientos xenófobos y adalid de las sanciones europeas contra Austria el año pasado, se mostró indignado por la zancadilla que los comentarios de Berlusconi pueden suponer para la paciente labor de convicción diplomática que la UE viene desplegando en el mundo árabe.
Por otro lado, Estados Unidos ha evitado comentar las declaraciones del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi. El portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher, declinó calificar esos comentarios e insistió en que "la cooperación con los italianos ha sido excelente".
Berlusconi consideró que Occidente está "destinado a seguir conquistando los pueblos" y añadió que la civilización occidental "ha garantizado el respeto a los derechos humanos, políticos y de libertad religiosa, lo que no sucede en los países islámicos". El líder conservador añadió además que el clima de violencia creado por las protestas del movimiento antiglobalización, en referencia a los incidentes durante la pasada cumbre del G-8 de Génova, "debe estudiarse a la hora de dar una respuesta" a los atentados en EEUU.
Las declaraciones de Berlusconi han provocado una inmediata respuesta por parte de los líderes del movimiento antiglobalización italiano, así como de gran número de exponentes de la oposición de centroizquierda, que este viernes lo han acusado de "integrista".
Las naciones árabes esperan que el Gobierno de Italia presente una disculpa formal o desmienta las declaraciones del primer ministro de ese país, Silvio Berlusconi, respecto a la supremacía de la civilización occidental sobre cualquier otra. "Este tipo de palabras son inaceptables y de una naturaleza racista. Han transgredido todos los límites y estoy esperando que el Gobierno italiano las desmienta o que ofrezca sus disculpas", dijo hoy en un comunicado el secretario general de la Liga Árabe, Amro Musa.
Musa indicó que "es un error hablar de unas civilizaciones superiores a otras" y dijo que el primer ministro italiano ha situado a su país en una situación "muy embarazosa, a tenor de la posición de Italia en el Mediterráneo".
Asimismo, el ministro belga de Asuntos Exteriores, Louis Michel, cuyo país preside la Unión Europea, también afirmó en la capital egipcia que las declaraciones de Berlusconi son "inadmisibles en un primer ministro de un país de la UE" y expresó su "total condena". En Bruselas, un portavoz de la Comisión Europea consideró que las palabras de Berlusconi "no son un mensaje de tolerancia" y que la comisión "no comparte" esos puntos de vista.
La presidencia de la Unión Europea no salía de su asombro por las desafortunadas declaraciones del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, en las que alardeó de la "superioridad" del Occidente cristiano frente al Islam. Los comentarios de Berlusconi amenazan con arruinar todos los esfuerzos que los principales dirigentes de la UE realizan estos días para embarcar a los países musulmanes moderados en una ofensiva internacional contra el terrorismo islámico.
Desde El Cairo, penúltima escala de la peregrinación que la "troika" comunitaria lleva a cabo por Oriente Medio, el ministro belga de Exteriores, Louis Michel, en nombre de la presidencia de turno de la UE, consideró lamentables e "inaceptables" las palabras que se atribuyen al gobernante italiano. Michel, conocido por su intransigencia con los movimientos xenófobos y adalid de las sanciones europeas contra Austria el año pasado, se mostró indignado por la zancadilla que los comentarios de Berlusconi pueden suponer para la paciente labor de convicción diplomática que la UE viene desplegando en el mundo árabe.
Por otro lado, Estados Unidos ha evitado comentar las declaraciones del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi. El portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher, declinó calificar esos comentarios e insistió en que "la cooperación con los italianos ha sido excelente".