L. D. / EFE.-
Las fuerzas de la policía tuvieron que hacer uso de gases lacrimógenos para controlar a cientos de manifestantes que prendieron fuego a un restaurante de la cadena estadounidense "Kentucky Fried Chicken". En otras partes de la ciudad los manifestantes incendiaron cuatro vehículos, incluido un autobús de pasajeros, después de forzar a bajar a las personas que viajaban en el mismo.
La jornada de protestas, coincidiendo este viernes con el día festivo religioso musulmán, fue convocada por diversos partidos islámicos en protesta contra los ataques de EEUU sobre Afganistán y el apoyo de Pakistán a la operación militar de la casa Blanca. Manifestaciones de radicales islámicos tuvieron también lugar en otras ciudades paquistaníes, incluidas Peshawar y Queta, en la zona occidental de Pakistán, próximas a la frontera afgana.
Por otro lado, la Policía malaya tuvo que recurrir a un cañón de agua para dispersar a los cerca de 2.000 manifestantes que protestaban ante la Embajada estadounidense en Kuala Lumpur (Malasia). Tras haber resitido a los primeros chorros, los manifestantes se vieron obligados a retroceder y a alejarse de la Embajada situada en un barrio cercano al centro de la capital malaya. La manifestación fue organizada por el Partido Islam SeMalaysia (oposición), que había llamado esta semana a la Yihad (guerra santa) contra EEUU. La mayoría de los manifestantes llevaban los turbantes musulmanes tradicionales de la oración del viernes.
Asimismo, alrededor de un millar de estudiantes marroquíes participaron en el campus universitario de Rabat, en una manifestación de solidaridad con el pueblo de Afganistán y contra lo que calificaron de “terrorismo de EEEUU, el Reino Unido e Israel”. Los estudiantes salieron a la calle cerca del campus de la Universidad Mohamed V de Rabat y portaban pancartas en las que expresaban su solidaridad con el pueblo afgano. La mayoría de los estudiantes pertenecen a grupos integristas que dominan los sindicatos y organizaciones estudiantiles en las universidades marroquíes.
Está es la primera reacción popular en Marruecos frente a los ataques contra Afganistán y, según observadores políticos, las manifestaciones se podrían extender si se prolongan estos ataques. En ese sentido, miembros del Consejo Panárabe Islámico (CPI) en Marruecos han comenzado una serie de contactos con partidos políticos y sindicatos para la organización de una manifestación para condenar tanto los atentados del pasado 11 de septiembre, como los ataques contra Afganistán y la represión israelí contra los palestinos.
En la región de Cachemira (India), al menos nueve personas han resultado heridas en una manifestación anti estadounidense que convocó a más de mil personas y que tuvo que ser dispersada por la Policía.
En Irán, manifestantes furiosos han atacado el consulado paquistaní de Zahedan, ciudad fronteriza con Afganistán. La movilización ha logrado reunir a más de 3.000 personas.
Yakarta, capital de Indonesia ha sido escenario de enfrentamientos entre manifestantes y agentes de seguridad. La Policía ha empleado cañones de agua contra los inconformes que se han apostado frente a la embajada de EEUU y han quemado una estatua del presidente George Bush. Los agentes del orden han cargado contra los manifestantes, estudiantes de una organización islamista en su mayoría, que han respondido con bastonazos.
En Surabaya (Java Oriental), cinco personas han resultado heridas después de que un artefacto estallara en un restaurante de una cadena estadounidense en Makassar (Célebes). En Surabaya, la segunda mayor ciudad de Indonesia, cinco personas resultaron heridas cuando la policía les golpeó para dispersar una protesta.
Cientos de manifestantes islamistas protestan en las calles de Nairobi, Kenia, contra los ataques, a pesar de que la marcha ha sido prohibida por las autoridades. En Bangladesh, más de 5.000 personas se han manifestando en Dacca, quemando imágenes de Bush, si bien las primeras informaciones no hablan de que se hayan registrado incidentes violentos.
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La jornada de protestas, coincidiendo este viernes con el día festivo religioso musulmán, fue convocada por diversos partidos islámicos en protesta contra los ataques de EEUU sobre Afganistán y el apoyo de Pakistán a la operación militar de la casa Blanca. Manifestaciones de radicales islámicos tuvieron también lugar en otras ciudades paquistaníes, incluidas Peshawar y Queta, en la zona occidental de Pakistán, próximas a la frontera afgana.
Por otro lado, la Policía malaya tuvo que recurrir a un cañón de agua para dispersar a los cerca de 2.000 manifestantes que protestaban ante la Embajada estadounidense en Kuala Lumpur (Malasia). Tras haber resitido a los primeros chorros, los manifestantes se vieron obligados a retroceder y a alejarse de la Embajada situada en un barrio cercano al centro de la capital malaya. La manifestación fue organizada por el Partido Islam SeMalaysia (oposición), que había llamado esta semana a la Yihad (guerra santa) contra EEUU. La mayoría de los manifestantes llevaban los turbantes musulmanes tradicionales de la oración del viernes.
Asimismo, alrededor de un millar de estudiantes marroquíes participaron en el campus universitario de Rabat, en una manifestación de solidaridad con el pueblo de Afganistán y contra lo que calificaron de “terrorismo de EEEUU, el Reino Unido e Israel”. Los estudiantes salieron a la calle cerca del campus de la Universidad Mohamed V de Rabat y portaban pancartas en las que expresaban su solidaridad con el pueblo afgano. La mayoría de los estudiantes pertenecen a grupos integristas que dominan los sindicatos y organizaciones estudiantiles en las universidades marroquíes.
Está es la primera reacción popular en Marruecos frente a los ataques contra Afganistán y, según observadores políticos, las manifestaciones se podrían extender si se prolongan estos ataques. En ese sentido, miembros del Consejo Panárabe Islámico (CPI) en Marruecos han comenzado una serie de contactos con partidos políticos y sindicatos para la organización de una manifestación para condenar tanto los atentados del pasado 11 de septiembre, como los ataques contra Afganistán y la represión israelí contra los palestinos.
En la región de Cachemira (India), al menos nueve personas han resultado heridas en una manifestación anti estadounidense que convocó a más de mil personas y que tuvo que ser dispersada por la Policía.
En Irán, manifestantes furiosos han atacado el consulado paquistaní de Zahedan, ciudad fronteriza con Afganistán. La movilización ha logrado reunir a más de 3.000 personas.
Yakarta, capital de Indonesia ha sido escenario de enfrentamientos entre manifestantes y agentes de seguridad. La Policía ha empleado cañones de agua contra los inconformes que se han apostado frente a la embajada de EEUU y han quemado una estatua del presidente George Bush. Los agentes del orden han cargado contra los manifestantes, estudiantes de una organización islamista en su mayoría, que han respondido con bastonazos.
En Surabaya (Java Oriental), cinco personas han resultado heridas después de que un artefacto estallara en un restaurante de una cadena estadounidense en Makassar (Célebes). En Surabaya, la segunda mayor ciudad de Indonesia, cinco personas resultaron heridas cuando la policía les golpeó para dispersar una protesta.
Cientos de manifestantes islamistas protestan en las calles de Nairobi, Kenia, contra los ataques, a pesar de que la marcha ha sido prohibida por las autoridades. En Bangladesh, más de 5.000 personas se han manifestando en Dacca, quemando imágenes de Bush, si bien las primeras informaciones no hablan de que se hayan registrado incidentes violentos.
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