L. D. / EFE.-
La psicosis ha llegado también al estado de Washington, donde el alcalde de Seattle anunció medidas adicionales para proteger los numerosos puentes que rodean la ciudad. El gobernador de California dijo que tenía la "obligación" de compartir toda la información que recibía que pudiera afectar a la seguridad de los ciudadanos. "El mejor preparativo es hacer saber a los terroristas que estamos al tanto de sus planes", dijo Davis, que sin embargo, dejó desconcertados a muchos californianos, que después de escuchar sus contradictorias declaraciones no saben a qué atenerse.
Davis dijo primero, en un tono muy alarmante, que la amenaza terrorista se cierne concretamente contra cuatro puentes de California, y anunció medidas excepcionales de seguridad en torno a ellos. Estos serían los dos puentes más importantes de San Francisco (el Golden Gate y el de la Bahía), el Vincent Thomas, en el puerto de Los Angeles, y el Coronado, en San Diego.
Más tarde, este jueves por la noche en una segunda rueda de prensa, aclaró que no había recibido amenazas "concretas" sino "potenciales" de tres agencias federales diferentes el miércoles por la noche y en la mañana del jueves, y dijo que no podía avanzar más información. El gobernador habló de "seis amenazas verosímiles" que se podrían producir entre el 2 y el 7 de noviembre, en las horas punta, cuando el tráfico en los puentes es más denso.
Sin embargo, las autoridades federales se distanciaron de Davis y dijeron que no había motivo para creer que hubiera ninguna amenaza específica contra los puentes, sino en general contra toda la Costa Oeste. Spike Helmick, comisario de la policía californiana, dijo que la amenaza "no es concreta", y que no hay necesidad de caer en el pánico.
Pero, acto seguido, y siguiendo la tónica general, en la que las autoridades recomiendan a los ciudadanos que mantengan la calma mientras se toman medidas excepcionales, Helmick pidió a los californianos que extremen las precauciones y estén alerta.
Davis dijo primero, en un tono muy alarmante, que la amenaza terrorista se cierne concretamente contra cuatro puentes de California, y anunció medidas excepcionales de seguridad en torno a ellos. Estos serían los dos puentes más importantes de San Francisco (el Golden Gate y el de la Bahía), el Vincent Thomas, en el puerto de Los Angeles, y el Coronado, en San Diego.
Más tarde, este jueves por la noche en una segunda rueda de prensa, aclaró que no había recibido amenazas "concretas" sino "potenciales" de tres agencias federales diferentes el miércoles por la noche y en la mañana del jueves, y dijo que no podía avanzar más información. El gobernador habló de "seis amenazas verosímiles" que se podrían producir entre el 2 y el 7 de noviembre, en las horas punta, cuando el tráfico en los puentes es más denso.
Sin embargo, las autoridades federales se distanciaron de Davis y dijeron que no había motivo para creer que hubiera ninguna amenaza específica contra los puentes, sino en general contra toda la Costa Oeste. Spike Helmick, comisario de la policía californiana, dijo que la amenaza "no es concreta", y que no hay necesidad de caer en el pánico.
Pero, acto seguido, y siguiendo la tónica general, en la que las autoridades recomiendan a los ciudadanos que mantengan la calma mientras se toman medidas excepcionales, Helmick pidió a los californianos que extremen las precauciones y estén alerta.