L. D. / EFE.-
La situación en estos momentos es bastante caótica, según han explicado este martes las organizaciones, que operan en los países fronterizos para hacer llegar la máxima ayuda en el menor tiempo posible, ya que a finales de este mes el invierno hará inaccesibles amplias zonas del norte y centro del país.
El primer delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha llegado a Kabul desde Feyzabad (norte), la única zona que estaba bajo control de la Alianza del Norte antes del comienzo de los bombardeos estadounidenses y británicos y está realizando una evaluación de las necesidades de los hospitales en la capital afgana.
La portavoz para Asia de esta organización, Macarena Aguilar, ha explicado que ocho trabajadores internacionales del CICR que permanecieron en esta zona desde que el 16 de septiembre salieran del área controlada por los talibanes. Cuatro de esos delegados se dirigen hacia las provincias de Takhar y Kunduz para comprobar la evolución la situación y ver en qué momento se pueden reanudar con normalidad las operaciones que durante este último mes han desarrollado los empleados locales en condiciones bastante precarias.
Equipos del CICR están preparados en Irán, Pakistán, Uzbekistán y Turkmenistán para entrar en territorio afgano en cuanto reciban garantías de seguridad por parte de las autoridades locales y dos convoyes esperan en la frontera turcomana para hacer llegar ayuda a Mazar-i-Sharif (norte).
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El primer delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha llegado a Kabul desde Feyzabad (norte), la única zona que estaba bajo control de la Alianza del Norte antes del comienzo de los bombardeos estadounidenses y británicos y está realizando una evaluación de las necesidades de los hospitales en la capital afgana.
La portavoz para Asia de esta organización, Macarena Aguilar, ha explicado que ocho trabajadores internacionales del CICR que permanecieron en esta zona desde que el 16 de septiembre salieran del área controlada por los talibanes. Cuatro de esos delegados se dirigen hacia las provincias de Takhar y Kunduz para comprobar la evolución la situación y ver en qué momento se pueden reanudar con normalidad las operaciones que durante este último mes han desarrollado los empleados locales en condiciones bastante precarias.
Equipos del CICR están preparados en Irán, Pakistán, Uzbekistán y Turkmenistán para entrar en territorio afgano en cuanto reciban garantías de seguridad por parte de las autoridades locales y dos convoyes esperan en la frontera turcomana para hacer llegar ayuda a Mazar-i-Sharif (norte).
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