L. D. / EFE.-
Los bombardeos del Ejército estadounidense y el temor a que se intensifiquen los combates si los talibanes siguen resistiendo en Kandahar, capital de la provincia del mismo nombre, y en las provincias limítrofes que aseguran tener bajo su control, provocó una nueva oleada de refugiados. La prensa local de Pakistán ha informado de que miles de personas en las provincia de Kandahar, Helmez y Nimorz, en el extremo sur de Afganistán, se dirigían hacia la frontera paquistaní.
La meta de los últimos refugiados es Baluchistán, la provincia paquistaní fronteriza con Afganistán en la que entraron ya decenas de miles de afganos desde que EEUU inició, el 7 de octubre, los bombardeos contra los talibanes por negarse a entregar a Osama ben Laden.
Este lunes un equipo del Alto Comisionado de las naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) tiene previsto viajar a Baluchitán para confirmar informaciones sobre la llegada masiva de refugiados desde las provincias afganas al sur del país, según el diario The News . Este organismo, junto con la organización de ayuda humanitaria "Islamic Relief", ya envió provisiones este fin de semana para alimentar a unas 1.000 familias en Dabaldin, el distrito de Baluchistán al que se dirigen los que huyen desde Kandahar y desde las provincias limítrofes.
El gobierno paquistaní, que cerró su frontera con Afganistán, anunció la semana pasada que había desplegado a miles de soldados adicionales a la línea fronteriza para impedir la entrada ilegal de combatientes talibanes. Se teme también que esa línea de 2.400 kilómetros de frontera pueda ser violada por los militantes de Al Qaeda, la organización terrorista que dirige Osama ben Laden, primer sospechoso de los atentados contra Washington y Nueva York.
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La meta de los últimos refugiados es Baluchistán, la provincia paquistaní fronteriza con Afganistán en la que entraron ya decenas de miles de afganos desde que EEUU inició, el 7 de octubre, los bombardeos contra los talibanes por negarse a entregar a Osama ben Laden.
Este lunes un equipo del Alto Comisionado de las naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) tiene previsto viajar a Baluchitán para confirmar informaciones sobre la llegada masiva de refugiados desde las provincias afganas al sur del país, según el diario The News . Este organismo, junto con la organización de ayuda humanitaria "Islamic Relief", ya envió provisiones este fin de semana para alimentar a unas 1.000 familias en Dabaldin, el distrito de Baluchistán al que se dirigen los que huyen desde Kandahar y desde las provincias limítrofes.
El gobierno paquistaní, que cerró su frontera con Afganistán, anunció la semana pasada que había desplegado a miles de soldados adicionales a la línea fronteriza para impedir la entrada ilegal de combatientes talibanes. Se teme también que esa línea de 2.400 kilómetros de frontera pueda ser violada por los militantes de Al Qaeda, la organización terrorista que dirige Osama ben Laden, primer sospechoso de los atentados contra Washington y Nueva York.
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