L. D: / Agencias.-
Sus familias pagaron ese mes un primer rescate de 52 millones de pesetas, pero a mediados de octubre les exigieron un segundo de 45 millones, que la familia accedió a satisfacer siempre y cuando fueran liberados previamente. Desde entonces, no han vuelto a tener contacto ni con sus familiares ni con los secuestradores, y el intermediario que ha actuado hasta ahora entre ellos les ha comunicado que renuncia a ese cometido.
La esposa de Tremiño, Belén Ramos, dijo que siguen sin noticias de ellos, "ni buenas ni malas", y que no ha habido "ningún fruto" de la reunión que mantuvieron el pasado día 22 de noviembre con el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Mariano Rajoy, en la que este se comprometió a ejercer una "presión total y absoluta" sobre las autoridades georgianas para lograr la liberación. "Buenas palabras pero pocos hechos", indicó Ramos para resumir "la desolación y la impotencia" que sienten ante esta situación, que se agrava ante la ausencia de interlocutores en el Gobierno georgiano, que aún no tiene ministro del Interior.
A Rodríguez, de 48 años, y Tremiño, de 40, sólo les han permitido ponerse en contacto con su familia durante el cautiverio en una ocasión, el pasado 19 de agosto, cuando llamaron a sus mujeres al teléfono móvil para darles "la prueba de vida" que la familia exigía antes de pagar el primer rescate.
En aquella llamada, los secuestrados fueron obligados a actuar como "mediadores" para el pago del rescate, ya que les preguntaron a cómo estaba el cambio y otros detalles de moneda. La familia recibió después, a través de las autoridades españolas, dos fotografías de los empresarios, con un periódico en las manos y dos fusiles automáticos "kalashnikov" apuntándoles, en las que se apreciaba que habían perdido peso y estaban demacrados, unas imágenes que no se han hecho públicas y que permanecen en poder de un juzgado de Madrid.
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La esposa de Tremiño, Belén Ramos, dijo que siguen sin noticias de ellos, "ni buenas ni malas", y que no ha habido "ningún fruto" de la reunión que mantuvieron el pasado día 22 de noviembre con el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Mariano Rajoy, en la que este se comprometió a ejercer una "presión total y absoluta" sobre las autoridades georgianas para lograr la liberación. "Buenas palabras pero pocos hechos", indicó Ramos para resumir "la desolación y la impotencia" que sienten ante esta situación, que se agrava ante la ausencia de interlocutores en el Gobierno georgiano, que aún no tiene ministro del Interior.
A Rodríguez, de 48 años, y Tremiño, de 40, sólo les han permitido ponerse en contacto con su familia durante el cautiverio en una ocasión, el pasado 19 de agosto, cuando llamaron a sus mujeres al teléfono móvil para darles "la prueba de vida" que la familia exigía antes de pagar el primer rescate.
En aquella llamada, los secuestrados fueron obligados a actuar como "mediadores" para el pago del rescate, ya que les preguntaron a cómo estaba el cambio y otros detalles de moneda. La familia recibió después, a través de las autoridades españolas, dos fotografías de los empresarios, con un periódico en las manos y dos fusiles automáticos "kalashnikov" apuntándoles, en las que se apreciaba que habían perdido peso y estaban demacrados, unas imágenes que no se han hecho públicas y que permanecen en poder de un juzgado de Madrid.
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