L. D. / EFE.-
"Arafat es responsable de todo lo que sucede aquí, él fue quien escogió la estrategia del terror para obtener objetivos políticos", ha afirmado Sharón en un breve discurso a la nación a su regreso de EEUU. El primer ministro israelí habló de "una guerra que se nos ha impuesto" con referencia a los últimos atentados integristas en Haifa y Jerusalén, que se cobraron la vida de 26 israelíes, así como a otros ataques palestinos. "Israel perseguirá a los autores hasta capturarlos", ha asegurado para después sentenciar que "si Arafat no puede hacerse responsable (de los territorios bajo su jurisdicción), que deje el cargo a otro".
Ariel Sharon ha mencionado que "Arafat es el principal obstáculo a la paz en la región, lo hemos visto en el pasado, en el presente y lo veremos en el futuro, pero esta vez no le permitiremos que nos engañe". En su breve conferencia, Sharón no reveló en ningún momento el más mínimo detalle de sus intenciones para combatir el terrorismo, pero los observadores coinciden en que su dedo acusador se centró en Arafat y lo interpretaron como una señal de que el régimen de éste último puede estar en peligro, no así la existencia de la ANP.
"Aquél que trate de asesinarnos lo pagará con sangre", ha subrayado el primer ministro, quien este domingo indicó que "Israel elevará el nivel de sus respuestas" contra los palestinos a raíz de estos atentados. "Las decisiones exigen la aprobación de todo el Gobierno de coalición nacional, porque no será una lucha ni corta ni fácil", concluyó el primer ministro. Dichas medidas serían una continuación a los ataques aéreos israelíes contra posiciones palestinas en Gaza capital, Jenín y Belén, en los que, por segunda vez desde que estalló la Intifada de Al Aksa, el Ejército usó cazabombarderos F-16.
!-->
Ariel Sharon ha mencionado que "Arafat es el principal obstáculo a la paz en la región, lo hemos visto en el pasado, en el presente y lo veremos en el futuro, pero esta vez no le permitiremos que nos engañe". En su breve conferencia, Sharón no reveló en ningún momento el más mínimo detalle de sus intenciones para combatir el terrorismo, pero los observadores coinciden en que su dedo acusador se centró en Arafat y lo interpretaron como una señal de que el régimen de éste último puede estar en peligro, no así la existencia de la ANP.
"Aquél que trate de asesinarnos lo pagará con sangre", ha subrayado el primer ministro, quien este domingo indicó que "Israel elevará el nivel de sus respuestas" contra los palestinos a raíz de estos atentados. "Las decisiones exigen la aprobación de todo el Gobierno de coalición nacional, porque no será una lucha ni corta ni fácil", concluyó el primer ministro. Dichas medidas serían una continuación a los ataques aéreos israelíes contra posiciones palestinas en Gaza capital, Jenín y Belén, en los que, por segunda vez desde que estalló la Intifada de Al Aksa, el Ejército usó cazabombarderos F-16.
!-->