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Escándalo en Georgia: cámaras de seguridad captan a trabajadores electorales "contando votos ilegales"

Los abogados de Trump han presentado el vídeo como "prueba irrefutable de fraude" en la noche electoral de Georgia.

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El equipo legal de Donald Trump, en la audiencia celebrada en Georgia la pasada semana, presentó un vídeo como prueba de fraude electoral que ha convencido hasta a los más escépticos. Precisamente, el Comité del Senado volverá este jueves 10 de diciembre a revisar y comentar las irregularidades electorales que salieron a la luz, entre ellas, la polémica secuencia grabada en el estadio Farm Arena. Veamos.

El 3 de diciembre, durante la exposición pública en Georgia, Rudy Giuliani y Jenna Ellis, letrados de la campaña del presidente de EEUU, mostraron al Comité del Senado de Georgia unas imágenes captadas por las cámaras de seguridad del estadio Farm Arena en Atlanta. Según Ellis, la sala donde se cuentan los votos fue despejada obligatoriamente por un supervisor a las 10:30h p.m. Sin embargo, en el vídeo de la noche electoral se aprecia cómo cuatro trabajadores electorales desobedecen la orden del supervisor. Esas mismas cuatro personas permanecen en las mesas hasta que comienzan a sacar lo que parecen cajas y maletas llenas de papeletas. A continuación, el grupo se queda contando votos sin presencia de observadores y con el estadio desalojado.

A esa misma hora, los observadores republicanos y el resto de trabajadores electorales habían sido expulsados del estadio, paralizándose de inmediato el conteo de votos. El motivo que dieron las autoridades locales es que "se había roto una tubería de agua". Pero Sidney Powell, otra de las letrada a cargo de las demandas por fraude electoral, no ha encontrado evidencias de la avería. "No me han facilitado facturas ni ninguna prueba que demuestre que en la noche del condado de Fulton se produjo un escape de agua", expuso la jurista.

Para Ellis y Giuliani, el vídeo es una "prueba irrefutable de fraude", ya que las cuatro personas acusadas "cuentan votos ilegales cuando nadie los podía ver", explicó Ellis. En las otras tres salas que aparecen en las cámaras de vigilancia, los trabajadores electorales y observadores van abandonando el recinto, mientras cubren con lonas grises las mesas para retomar al día siguiente el conteo.

Durante el análisis de dicha prueba ante el Senado de Georgia, la abogada identificada como Jackie Pick transmitió que "este hecho fue del todo inusual". La jurista informó de que el fraude se cometió a partir del momento en el que "una mujer rubia con trenzas les ordenara a los trabajadores que dejaran de contar y se marcharan a casa", describió Pick.

"Todos se fueron, incluida la prensa. Pero estas cuatro personas se quedan atrás y continuaron contando y tabulando hasta la una de la madrugada y sin presencia de nadie. No hubo observadores republicanos", resaltó la jurista voluntaria durante su intervención.

Cabe recordar que en la noche de las elecciones de Georgia, justo antes de que se paralizara el conteo por la presunta avería de la tubería, el presidente Trump tenía casi 40.000 votos sobre su rival demócrata. Al día siguiente, Biden superó en 12.000 votos a Trump. Observadores republicanos y funcionarios electorales denunciaron que, cuando llegaron al estadio Farm Arena, "había dentro trabajadores electorales con el recinto cerrado".

Por ahora, los recuentos en el estado de Georgia vuelven a dar la victoria a Biden, algo que Trump y su equipo jurídico han calificado nuevamente de fraude. "No se han verificado las firmas de los votos. No nos dejan comprobarlo. Eso es ilegal", criticó la defensora legal del presidente. No obstante, Georgia celebrará una tercera audiencia que evaluará las anteriores exposiciones públicas, con pruebas y testigos, presentados por Giuliani y Ellis ante el Comité del Senado.

Cabe reseñar que sobre Georgia pesan otras demandas formuladas paralelamente a la demanda del equipo de Trump. Una de ellas procede de Sidney Powell en colaboración con Lin Wood. Los juristas acusan a los republicanos Brian Kemp, gobernador de Georgia, y Brad Raffensperger, secretario de Estado, de estar implicados en el fraude electoral masivo. La última demanda contra Georgia ha sido interpuesta por el estado de Texas ante la Corte Suprema. En la denuncia se acusa también a Pensilvania, Michigan y Wisconsin, "de violar las leyes electorales". Y Texas no está sola. Un total de 17 estados se han sumado a su demanda contra los estados clave de la disputa electoral, por lo que la batalla legal continúa.

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