
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a marcar una línea roja infranqueable frente a las provocaciones de la teocracia iraní. Tras las últimas amenazas de Teherán de bloquear el Estrecho de Ormuz, el inquilino de la Casa Blanca ha lanzado una advertencia demoledora: cualquier intento de interrumpir el libre mercado de crudo tendrá una respuesta militar "20 veces más fuerte" de lo visto hasta ahora.
La escalada dialéctica comenzó con una nueva maniobra de manipulación por parte de la Guardia Revolucionaria. El régimen de los ayatolás ofreció "paso libre" a los buques de aquellos países europeos que cedan a sus pretensiones y expulsen a los embajadores de Estados Unidos e Israel.
A este chantaje se sumó Alí Lariyani, secretario del Consejo de Seguridad Nacional iraní, quien puso en duda la seguridad en la zona mientras continúe la ofensiva contra el país centroasiático, señalando directamente a Washington y Jerusalén. Frente al tono victimista de Teherán, Trump ha utilizado sus redes sociales para dejar clara la superioridad estratégica de EEUU:
Destrucción total: El presidente aseguró que el Ejército "eliminará objetivos fácilmente destructibles", lo que haría "prácticamente imposible que Irán se reconstruya como nación".
Advertencia bíblica: "La muerte, el fuego y la furia reinarán sobre ellos", sentenció, aunque matizó que "espera y reza" para que no sea necesario llegar a tales extremos.
Un "regalo" para el mundo: Trump definió esta firmeza como un gesto hacia las naciones que dependen del tránsito por Ormuz, incluyendo a China, esperando que este rol de "policía global" sea "apreciado".
La firmeza de la Casa Blanca ha tenido un efecto inmediato en la economía global. Tras una escalada de récord que llevó el crudo por encima de los 115 dólares, el mercado ha reaccionado con optimismo ante la posibilidad de una resolución del conflicto.
Tanto el barril de Brent como el West Texas Intermediate han abandonado los máximos para situarse por debajo de la barrera de los 90 dólares, una vez que el presidente estadounidense apuntara a una posible finalización de las hostilidades.
