Menú

El principal sospechoso de la desaparición de Madeleine McCann trabajaba en el complejo turístico donde fue raptada

Así lo ha revelado Ken Ralphs, uno de sus amigos de entonces, al periódico británico Daily Mail.

Así lo ha revelado Ken Ralphs, uno de sus amigos de entonces, al periódico británico Daily Mail.
Christian Brueckner ante el Tribunal Regional de Braunschweig (Alemania). | EFE

El ciudadano alemán Christian Brueckner -de 47 años- se convirtió en el primer y único imputado por la desaparición de Madeleine McCann en abril de 2022, después de que la justicia de su país lo acusara formalmente en ejecución de una solicitud de cooperación emitida por el Ministerio Público de Portugal. Habían pasado quince años desde el día en que se llevaron a la niña -el 3 de mayo de 2007- del apartamento turístico del Algarve en el que dormía con sus hermanos, mientras sus padres cenaban en un restaurante cercano con unos amigos.

No obstante, estuvo en el punto de mira de los investigadores desde el principio. Era uno de los pederastas que se encontraban en la zona coincidiendo con el periodo estival. De hecho, en el momento de la desaparición de la pequeña vivía aproximadamente a tres kilómetros del complejo en el que veraneaban los McCann. Lo que no había trascendido hasta ahora es que —de confirmarse la información facilitada por el testimonio— Brueckner trabajaba en el restaurante en el que el matrimonio cenaba cada noche.

Eso es lo que afirma Ken Ralphs, amigo del alemán en aquella época, en declaraciones al diario británico Daily Mail. Según explica, Brueckner no estaba contratado. "Trabajaba con dinero en efectivo en el bar Tapas del Ocean Club frecuentado por Kate y Gerry McCann, los padres de Madeleine". Algo que explicaría que el sospechoso tuviera acceso directo a los horarios y hábitos de la familia. El matrimonio confesó que solicitaban cada noche la misma mesa: la que tenía mejores vistas hacia los apartamentos donde dormían los menores.

Este detalle, que la propia Kate apuntaba en su libro Madeleine: Our Daughter's Disappearance and the continue search for her ( 2011), pudo ser clave para que los secuestradores pusieran a Maddie en el punto de mira. Con el tiempo, descubrieron que su petición estaba apuntada en el libro de reservas del restaurante. El New York Post publicó que los padres de la pequeña están convencidos a día de hoy de que este extremo fue el que convirtió a su hija en el objetivo de sus captores.

"Para mi horror, vi que, sin duda con toda inocencia y simplemente para explicar por qué estaba rompiendo un poco las reglas, la recepcionista había agregado el motivo de nuestra solicitud: queríamos comer cerca de nuestros apartamentos mientras dejábamos a nuestros niños pequeños solos allí y los revisamos de forma intermitente", indica Kate en la serie documental The Disappearance of Madeleine McCann que se estrenó en Netflix en 2019. Robbyn Swan, coautor de Looking for Madeleine (2014), señala que el libro de reservas del restaurante se ha convertido en la "pesadilla" de los McCann.

Lo cierto es que este dato toma una especial relevancia con la información aportada por Ralphs -de 59 años- sobre la vinculación de Brueckner con el restaurante Tapas. Especialmente si lo unimos a que este conocido del sospechoso también contó —durante una entrevista a Sky News— que en aquellas fechas propuso a un amigo suyo que le ayudara a secuestrar a un niño con el objetivo de vendérselo a una pareja que no hubiera podido tener hijos. Planes que —apunta ahora— habrían tenido que cambiar debido a la repercusión mediática del caso.

¿Quién es Brueckner?

Christian Brueckner, que ahora tiene 47 años, fue identificado en 2020 por los medios de comunicación como uno de los sospechosos del caso Madeleine McCann. Aunque no fue acusado formalmente de su desaparición hasta 2022. Tiene múltiples condenas por delitos sexuales a sus espaldas, según informó la Oficina Federal de la Policía Criminal (BKA) de Alemania.

En 2017, fue condenado a un año y tres meses de prisión por posesión de pornografía infantil y abusos sexuales a menores, confirmó Thomas Klinge, portavoz del Ministerio Público en Hannover. En estos momentos, el Tribunal Regional de Braunschweig le juzga por cinco nuevos delitos sexuales —dos de ellos sobre menores— que habría cometido en territorio portugués entre los años 2000 y 2017.

Es lo que se denomina como un pederasta no exclusivo, ya que también tiene a sus espaldas agresiones sexuales a adultos. Entre sus víctimas se encuentra una turista estadounidense de 72 años a la que violó y agredió brutalmente en el año 2005, precisamente en Praia da Luz. Una zona que Brueckner siempre ha frecuentado, incluso después de que se fuera a vivir a Alemania en 2007 (tras la desaparición de Madeleine).

Temas

En Internacional

    0
    comentarios