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"Conocen mejor Mallorca que Sajonia": el mapa que sacude Alemania tras el 9J

Los ultraderechistas de Alternativa por Alemania fueron primera fuerza, en algún caso con más del 30%, en los estados del este.

Los ultraderechistas de Alternativa por Alemania fueron primera fuerza, en algún caso con más del 30%, en los estados del este.
Restos de la celebración postelectoral de la AfD. | EFE

Uno de los grandes titulares de la noche electoral europea fue el segundo puesto que logró Alternativa por Alemania, con un 15,9 por ciento de los sufragios y casi dos millones más de votos que en 2019. Un resultado espectacular a pesar de las manifestaciones celebradas en su contra y de las informaciones en campaña sobre los vínculos de dirigentes del partido con China y con Rusia, que han incluido acusaciones y arrestos por espionaje. La última prueba, el plantón y los ataques de diputados de la AfD a Volodimir Zelensky en su discurso ante el Bundestag este martes: lo tacharon de "presidente mendigo" y presidente "de la guerra" criticando su atuendo militar.

Pese a comportamientos como este, la AfD le sacó casi un millón de votos al SPD: el partido del canciller Olaf Scholz batió su último récord de malos resultados hundiéndose hasta el 13,9 por ciento, prácticamente la mitad del porcentaje de los ganadores de las elecciones, la CDU. Los Verdes también vieron cómo los electores castigaban su gestión con una cuarta posición y millón y medio de votos menos que los ultraderechistas.

Pero si los resultados de Alternativa por Alemania impresionan en el conjunto del país son aún más impactantes si se toma en cuenta lo que pasó en lo que fuera la RDA: en los cinco länder del este, Brandenburgo, Mecklenburgo Pomerania, Sajonia, Sajonia Anhalt y Turingia, la AfD fue primera fuerza con porcentajes de entre el 27 y el 31,8 por ciento. En algunos puntos, como la localidad de Gorlitz, fronteriza por Polonia, llegaron a alcanzar el 40 por ciento de los votos. La región de Berlín fue la única excepción: en la capital, ganaron Los Verdes.

El país trata de digerir ahora los resultados, entre el shock los partidos de la coalición, que ya han descartado el adelanto electoral que exige la oposición, y el asombro por el mapa que dibujan los comicios, con un oeste y un este fracturados: el este optó por los ultras mientras que en el oeste ganó la CDU.

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Varios políticos han lanzado mensajes de preocupación por la división entre este y oeste que reflejaron las urnas. El presidente de Turingia, Bodo Ramelow, de Die Linke, alertó de una "unidad emocional" que se "derrumba cada vez más" lamentando los mensajes que estaban poblando las redes sociales preguntándose dónde está la "gratitud de los alemanes del este", en alusión al coste de la reunificación. "El este no debe disculparse por los resultados", apuntó avisando de una "espiral de división" alimentada por estos comentarios. Mientras, el primer ministro de la occidental Renania del Norte-Westfalia, Hendrick Wüst, abogó por intensificar los lazos entre regiones del oeste y del este con "intercambios" como los hermanamientos entre ciudades europeas. El político de la CDU se declaró convencido de que muchos ciudadanos de su land no habían visitado nunca el este del país: "Muchos conocerán Mallorca mejor que Sajonia o Turingia".

Con la vista puesta en lo que pueda pasar en las federales del año que viene, y en las elecciones regionales de este otoño, los analistas extraen algunos datos sobre lo votado en el este y la procedencia de los apoyos al AfD, señalando por ejemplo el tirón de los ultraderechistas entre los votantes más jóvenes, que habrían abandonado a Los Verdes: Alternativa por Alemania estuvo a un punto de ser primera fuerza entre los votantes entre los 18 y los 24 años y lo mismo ocurrió entre los 25 y los 35 años. La diferencia entre CDU y AfD se amplía hasta los 10 o 15 puntos, en cambio, entre los mayores de 45 y en especial los mayores de 60.

De entre los datos también cabe destacar la irrupción de una escisión de Die Linke, el BSW liderado por la diputada Sahra Wagenknecht, un partido nacionalista y de extrema izquierda que también simpatiza con Rusia y que con un 6 por ciento de los votos habría obtenido sus mejores resultados también en el este. En muchas zonas se situó como tercera fuerza, tras la CDU y el AfD, con porcentajes de hasta un 20 por ciento de los votos.

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