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Varias españolas atrapadas por la erupción del Etna: "Empezaron a caer cenizas"

Un grupo de turistas de nuestro país relata el pánico vivido en Sicilia tras verse sorprendidas por el despertar del volcán italiano.

Un grupo de turistas de nuestro país relata el pánico vivido en Sicilia tras verse sorprendidas por el despertar del volcán italiano.
Etna | Europa Press

Lo que comenzó como la tradicional escapada de verano planificada "hace un montón de meses" se ha transformado en una incertidumbre para siete jóvenes españolas. Una sevillana residente en Milán, junto a su grupo de amigas, permanece atrapada en la ciudad italiana de Catania debido a la reciente erupción del volcán Etna, que ha obligado a suspender las operaciones aéreas y ha sumido al aeropuerto de la localidad en un absoluto colapso.

El grupo llegó a Sicilia el pasado jueves con la intención de disfrutar de unos días de vacaciones y regresar a Milán el domingo por la noche. Aunque al aterrizar ya sabían que el volcán registraba actividad, la normalidad con la que los locales afrontan el fenómeno las tranquilizó. "Los sicilianos están bastante acostumbrados. Conviven con el Etna todos los días", relata la afectada.

El espectáculo de la lava y el posterior colapso

La percepción del riesgo cambió la noche del sábado, cuando se desplazaban en coche hacia un municipio cercano a su alojamiento. "Vimos literalmente la lava. Para nosotros era una experiencia que nunca habíamos vivido", explica. A pesar de la espectacularidad de las imágenes, en ningún momento sospecharon el impacto que tendría en sus planes: "En nuestra mente no era posible que nos fueran a cancelar el vuelo. No lo veíamos tan peligroso, precisamente porque aquí la gente convive con el volcán con normalidad".

La realidad se impuso el domingo por la tarde. Tras pasar la mañana en la playa, un mensaje de la compañía aérea les notificaba la cancelación de su vuelo de esa misma noche debido a la columna de ceniza volcánica. Al trasladarse de inmediato a las instalaciones aeroportuarias, se encontraron con un escenario desolador. "El aeropuerto era un caos. Había filas kilométricas, gente peleándose y el personal prácticamente no nos hacía caso", asegura la joven sevillana.

Más de 130 vuelos cancelados y espacio aéreo cerrado

La situación de este grupo de españolas refleja la magnitud de la crisis que se vive en el aeropuerto siciliano. La intensa nube de ceniza emitida por el Etna ha obligado a cancelar al menos 130 vuelos este lunes, afectando a miles de pasajeros. Asimismo, otros 50 vuelos programados han tenido que ser desviados de urgencia hacia los aeropuertos de Palermo, Comiso y Trapani.

Las restricciones operativas son drásticas, todos los movimientos de llegada permanecen completamente cancelados, mientras que las operaciones de salida se encuentran suspendidas, por el momento, hasta las 18:00 horas, a la espera de que mejore la visibilidad y se disipe el peligro de las partículas volcánicas en los motores de las aeronaves.

Sin garantías y asumiendo todos los costes

Aunque la aerolínea ha reubicado al grupo en un vuelo previsto para este martes, la incertidumbre es total. "Nos han cambiado el billete sin coste, pero no tenemos ninguna garantía de que vaya a salir. Tengo el volcán delante y sigue echando una enorme columna de humo", lamenta.

A la tensión del momento se suma el desamparo económico y logístico. El grupo, compuesto por siete españolas ha tenido que costear de su propio bolsillo las noches extra de hotel y la manutención. "Hemos tenido que reservar todo por nuestra cuenta. No nos han dado ningún tipo de solución", denuncia la afectada.

Una isla incomunicada y lluvia de ceniza

La estancia en Catania se ha vuelto incómoda también en lo ambiental. Las jóvenes relatan haber vivido en primera persona los efectos colaterales de la erupción: "Estábamos tomando algo en una terraza y empezaron a caer cenizas". Una situación ante la cual critican la falta de directrices oficiales: "Sanitariamente tampoco hemos recibido ningún tipo de indicación" sobre cómo protegerse del humo o las partículas en suspensión.

Salir de Sicilia por vías alternativas se ha convertido en una misión casi imposible para los turistas, con opciones limitadas que agravan el aislamiento temporal de la isla. "Sicilia es una isla y está bastante desorganizada. Si quieres salir por otros medios puedes tardar casi 24 horas en autobús, y desplazarte a otros aeropuertos tampoco era una opción porque los precios se habían disparado", concluye la joven, que ahora cruza los dedos para que el Etna dé una tregua y les permita regresar a casa este martes.

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