
La Fiscalía británica reveló esta semana nuevos detalles sobre el asesinato de la veterana política, al que ya se califica de crimen político. Según el relato del Ministerio Público, la víctima recibió múltiples impactos con un arma contundente durante un asalto que apenas duró un par de minutos, pero que estuvo marcado por una "violencia extrema", según han subrayado las autoridades judiciales encargadas de la investigación.
El fiscal Kashif Malik ha expuesto ante el Tribunal Superior de Justicia que el presunto autor del crimen, Joshua Kerry, de 28 años, se desplazó en un vehículo rojo hasta el domicilio de la víctima, situado en la pequeña localidad de Haytor. Tras acceder por la puerta principal de la vivienda, permaneció en el interior del inmueble un tiempo muy reducido, consumando en ese lapso la letal agresión. Toda la secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad, un elemento clave que ha facilitado la labor policial a la hora de reconstruir este oscuro suceso.
El asesinato tuvo lugar el pasado 8 de julio. Sin embargo, el hallazgo del cadáver no se produjo hasta el día siguiente. Fue el jardinero quien, tras ser alertado por el asistente personal de la víctima ante su inusual ausencia en una entrevista programada, acudió a la propiedad y descubrió el cuerpo sin vida. Las autoridades policiales fueron notificadas de inmediato al comprobar que la fallecida presentaba lesiones críticas en el cráneo.
Malik ha precisado durante la vista que la Policía mantiene abiertas todas las líneas de indagación para esclarecer el móvil del crimen. Los agentes a cargo del caso no descartan ninguna hipótesis, pero la investigación fue trasladada a la Unidad Antiterrorista del Reino Unido después de que la Policía de Devon y Cornualles, encargada del caso inicialmente, hubiera descartado que el crimen tuviera una motivación política. El sospechoso se trasladó en coche casi 500 kilómetros desde el norte de Inglaterra hasta el domicilio de la víctima en el suroeste del país el mismo día del ataque.
Joshua Kerry compareció el lunes en una breve audiencia preliminar en la que se limitó a confirmar su identidad. Tras ser imputado formalmente por homicidio, el juez ha mantenido su ingreso en prisión preventiva a la espera de futuras comparecencias. Deberá presentarse nuevamente ante el tribunal el próximo 9 de octubre, mientras que la celebración del juicio definitivo no se ha fijado hasta junio de 2027.
La fallecida labró una extensa y respetada carrera en el Parlamento del Reino Unido. Fue diputada del Partido Conservador durante dos décadas y llegó a ocupar diversos cargos de relevancia en el Ejecutivo liderado por John Major en los años noventa. Retirada de la política desde 2010, regresó a la primera línea nueve años más tarde de la mano de Nigel Farage. Se integró en el movimiento euroescéptico, ejerciendo como eurodiputada por el Partido Brexit. En 2023 se convirtió en la portavoz de Inmigración y Justicia de Reform UK.
Más allá de su faceta institucional, la expolítica alcanzó una enorme popularidad entre el gran público gracias a su participación en diversos formatos de entretenimiento. En 2010 compitió en el exitoso concurso de baile Strictly Come Dancing, y ocho años después logró alcanzar la final del conocido programa de telerrealidad Gran Hermano en su edición con personajes famosos. Esta podría haber sido la razón por la que su asesino se fijó en ella como objetivo, ya que era mucho más conocida que casi todos sus compañeros de partido.

