
Unas horas antes del encuentro de los ministros europeos del Interior ante la crisis desatada en Ceuta, el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha contestado a las últimas declaraciones de su homólogo español, José Manuel Albares, que este lunes atacó con más dureza a los socios que habían criticado sus políticas migratorias que a Marruecos, de quien alabó su cooperación tras la entrada masiva en Ceuta.
Entre quejas sobre la difusión de mentiras y noticias falsas, Albares se refirió específicamente al Gobierno de Giorgia Meloni, afirmando que Italia no es capaz de resolver la situación en Lampedusa y es el "país con mayor número de entradas irregulares en Europa".
A través de las redes sociales, Tajani ha respondido al Gobierno español defendiendo la decisión adoptada de excluir a España del espacio Schengen: "La decisión de suspender el espacio Schengen, respaldada por 21 países europeos, se ajusta a los Tratados y es la correcta", ha apuntado aludiendo a la misiva crítica de 22 países europeos alertando del "factor de atracción" de inmigrantes que suponía la legislación española sobre las devoluciones en caliente y la regularización masiva.
Tajani ha asegurado que entre quienes han cruzado a Ceuta, más de 5.000 personas proceden de países de África subsahariana, quienes "no pueden ser repatriados ni devueltos a Marruecos". "¿Qué será de ellos? ¿Adónde irán?", se ha interrogado el jefe de la diplomacia italiana, en una publicación en la que ha aprovechado para subrayar que "el nuevo Pacto de la UE sobre asilo y migración tiene un marcado carácter italiano, siguiendo la estela de las enseñanzas de Silvio Berlusconi y de los gobiernos que él dirigió".
También ha contestado a Albares con "cifras": según ha dicho, Roma ha reducido un 60% la entrada de migrantes irregulares desde 2023, mientras que en los siete primeros meses de 2026 los desembarcos han disminuido un 80% respecto al mismo período tres años antes.
"Las llegadas irregulares por mar hasta el 15 de julio de 2026 ascendieron a 15.323, lo que supone un descenso del 54% respecto a 2025 y del 50% respecto a 2024", unos números que son, ha dicho, "fruto de un arduo trabajo", así como de "acuerdos bilaterales con ocho países de origen y tránsito que hoy en día promueven flujos migratorios regulares y seguros y luchan contra la trata de personas"
