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El chavismo instaura la censura en Venezuela

Maduro crea un nuevo órgano para censurar toda información que atente contra la "seguridad nacional". Habla de "enemigos internos".

Maduro crea un nuevo órgano para censurar toda información que atente contra la "seguridad nacional". Habla de "enemigos internos".

El 1 de junio de 2010, el ahora fallecido expresidente de Venezuela Hugo Chávez aprobó por decreto la creación del denominado "Centro de Estudio Situacional de la Nación (Cesna)", un órgano administrativo diseñado de forma específica para controlar y restringir la difusión pública de cualquier "información, hecho o circunstancia" que fuese considerado confidencial por parte del Estado. Según advirtieron entonces asociaciones de periodistas y ONG de derechos humanos, se trataba de un ataque frontal contra la libertad de prensa y de expresión.

Sin embargo, Chávez mantuvo en suspenso la aplicación de este nuevo decreto. De hecho, el Cesna fue impugnado ante los tribunales y está a la espera de sentencia. Sin embargo, el sucesor y continuador de Chávez en el poder, el hoy presidente Nicolás Maduro, ha retomado esta iniciativa tras derogar el citado decreto de 2010 por otro casi idéntico, cuya puesta en marcha parece que ahora no tendrá freno, ni político ni judicial -el Supremo podría rechazar la demanda contra el Cesna, ya que ha sido derogado-.

Hace justo una semana, el lunes 7 de octubre, la Gaceta Oficial de la República Bolivariana publicaba el nuevo decreto por el que el Gobierno de Maduro crea el "Centro Estratégico se Seguridad y Protección de la Patria (Cesppa)". Bajo este nombre se esconde un organismo que dependerá, directamente, del mandatario venezolano y que tiene por objeto "unificar el flujo informativo sobre los aspectos estratégicos sensibles" que estipule arbitrariamente el Estado, procedentes tanto de instituciones públicas (organismos de seguridad e inteligencia) como privadas (medios de comunicación inclusive).

En concreto, el Cesppa podrá solicitar y evaluar las "informaciones de interés para el nivel estratégico de la Nación, asociadas a la actividad enemiga interna y externa, provenientes de todos los organismos de seguridad e inteligencia del Estado y otras entidades públicas y privadas, según lo requiera la Dirección Político-Militar de la Revolución Bolivariana", tal y como estable el artículo 3 del decreto. De este modo, el Presidente de la República podrá "neutralizar potenciales amenazas a los intereses nacionales a fin de facilitar la ejecución de las políticas públicas y el cumplimiento de los cometidos esenciales del Estado", reza el artículo 4.

Asimismo, el artículo 8 estipula que el Cesppa podrá requerir todo tipo de información que afecta al "interés nacional", cuya concreta definición corresponde, en todo caso, al Gobierno, y controlará el cumplimiento de las "órdenes" que realice el Ejecutivo con el fin de “proteger, neutralizar y derrotar los planes desestabilizadores en contra de la Nación".

Todos estos postulados se resumen en el artículo 9 con meridiana claridad, ya que el nuevo organismo "podrá declarar el carácter de reservada, clasificada o de divulgación limitada a cualesquiera información, hecho o circunstancia, que en conocimiento de sus funciones tenga conocimiento o sea tramitada" en el Cesppa. Mientras que su artículo 10, finalmente, señala que los organismos públicos y privados "estarán en la obligación de aportar toda la información requerida" por dicho ente "en el ejercicio de sus funciones”.

Un "mecanismo de censura"

En resumen, Maduro ya cuenta con su particular "mecanismo de censura", según denuncia Oswaldo Cali, miembro de la asociación civil Espacio Público, dedicada a la defensa de los derechos humanos, especialmente la libertad de expresión, en Venezuela. Por su parte, Carlos Correa, director de esta ONG, alerta de que Maduro podrá espiar a cualquier venezolano que se calificado como "enemigo interno". "El Gobierno puede espiar a cualquiera con el Cesppa, sin intervención de un fiscal o un juez [...] Lo más grave es la incorporación de la noción enemigo interno. Bajo esta etiqueta quedaría cualquier venezolano crítico u opositor al Gobierno y, mediante el Cesppa, se pretende legitimar el menoscabo de sus derechos, con el argumento de que la seguridad de la patria está por encima de todo", añade.

"Esa idea de la construcción de un enemigo interno tiene tiempo, la novedad es que ahora aparece en un decreto presidencial, de manera normativa. Antes era una expresión retórica que, en el ámbito de la diatriba política, podría ser tolerable. Pero ahora lo que está en juego es la libertad personal y la vigencia del Estado de Derecho", insiste Correa

"En los últimos meses, han recrudecido los esfuerzos para silenciar la prensa: censura contra los chavistas que se atreven a cuestionar las ejecutorias del presidente; revisión de las primeras páginas de los periódicos. Para que la hegemonía comunicacional sea efectiva el gobierno considera necesario eliminar las fuentes de información que no controla, pues el objetivo es imponer una única verdad". Además, puesto que el decreto establece que todos los venezolanos son corresponsables de la seguridad de la nación, "todos estarían obligados a suministrar la información que les solicite este organismo, aclara.

De hecho, "está redactado en forma tan genérica que desdibuja las garantías de confidencialidad de las fuentes que protege el ejercicio profesional de periodistas, médicos y abogados". Por ello, Correa denuncia que "hay un gran riesgo de arbitrariedad", ya que "cualquier cosa se pueda calificar como una amenaza, entre ellas cualquier cosa que afecte a los intereses de los oficialistas”. “Ni siquiera en un estado de excepción es admisible un mecanismo como el Cesppa”, concluye.

Quiere ocultar el colapso económico

Por su parte, el presidente del Colegio Nacional de Periodistas, Tinedo Guía, afirma que los problemas de escasez e inflación que sufre Venezuela son tan graves que Maduro pretende controlar la información que publican los medios a través de este nuevo decreto. Los chavistas hablan de "guerra económica", culpando de todos los problemas a supuestos enemigos de la patria y no al radical intervencionismo económico que ha impuesto el chavismo.

Sin ir más lejos, la Fiscal General de la República anunció el pasado viernes la apertura de una investigación penal contra el Diario 2001 a raíz de un titular que rezaba lo siguiente: La gasolina la echan con gotero, donde se afirmaba que existen problemas en el abastecimiento de combustible, lo que implicaba colas de hasta dos horas en algunas gasolineras de Caracas. La Fiscal afirmó que el artículo pretendía "crear zozobra". La investigación fue abierta tras recibir una denuncia de Maduro, en la que acusaba al rotativo de intentar "crear caos y lograr la desestabilización de las instituciones democráticas del país" mediante informaciones falsas.

El propio Maduro señaló, posteriormente, en un acto público que el citado artículo era "grosero y cochino", y que "una cosa es la libertad de expresión y otra cosa el libertinaje para destruir la patria". Calificó la noticia de acto delictivo y a los medios que atacan su gestión de "burguesía parasitaria".

Por último, la coalición opositora que lidera Henrique Capriles denunció en un comunicado que "es evidente que el Gobierno nacional se encuentra en una situación descontrolada, y en medio de ello arremete contra los medios de comunicación para silenciarlos y obligarlos a ser parte de la propaganda y del ocultamiento de la realidad". La diputada Delsa Solórzano indicó que el Cesppa es una "aberración" dictatorial.

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