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Sin luz, ni agua corriente ni comida: la emergencia detrás de las protestas de Camagüey

Los universitarios pierden el miedo al régimen y protestan por la falta de luz, gas, agua potable, comida y medicinas.

Los universitarios pierden el miedo al régimen y protestan por la falta de luz, gas, agua potable, comida y medicinas.
Los problemas energéticos en la isla son constantes | EFE

"Queremos luz y agua corriente". A oscuras, después de más de 12 horas sin agua y sin luz, los estudiantes de la Universidad de Camagüey no estaban dispuestos a quedar sepultados por la manipulación del régimen.

Mientras sus protestas inundaban Twitter ya entrada la noche, la mujer de Díaz Canel negaba su veracidad publicando en sus redes fotos de la Universidad en absoluta calma; una información que contrastaba con la que aportaba en ese momento el periodista disidente Henry Constantín: "A las 11 de la noche la universidad ya estaba tomada por la policía y por la seguridad del estado"

"La comida está perdida"

Los cortes de luz suceden desde hace meses y no es algo que se dé sólo en Camagüey. Se extienden por toda Cuba. En Manzanillo, por ejemplo, ayer hubo represión porque los vecinos pintaron en las fachadas de sus casas protestas contra el régimen por esos cortes de luz y de gas que cada día se prolongan entre 7 y 14 horas. Desde la isla, Coral nos cuenta que "no se puede cocinar y la tarifa de electricidad viene tan alta que muchas familias no pueden pagarla. Es contradictorio porque nos cobran la electricidad muy alta pero casi nunca tenemos luz"

Y si no funcionan las neveras, se estropean los pocos alimentos que se pueden comprar ahora mismo en Cuba. Mailin viene del supermercado donde "no hay de nada y lo que hay no se puede comprar porque la comida está perdida"

La situación viene de lejos pero, se ha agravado en este último año."Si la pandemia ha afectado a todos los países, imagínate a Cuba", dice Claudia. "A esto súmese la crisis económica que ha privado a los cubanos de los artículos más básicos de aseo o alimentación"

El desabastecimiento abarca también al combustible, los suministros sanitarios, la leche de los niños y el agua corriente. De hecho, en el pueblo de Mailin llevan 26 días sin suministro y tienen que "sacar el agua de los pozos", que no siempre son potables.

El 11J, punto de inflexión

Ayer mismo, Díaz Canel, culpaba de todo esto al bloqueo de EEUU: "No es una falta de gestión y vamos a vencer", decía. Un argumento sostenido por el régimen durante tantos años que ya no es creíble. Por un lado, porque Internet ha supuesto para la isla una ventana al mundo y por otro, porque la dictadura se ha convertido en su peor enemiga a través de la represión.

De hecho, para Claudia, el 11J fue un punto de inflexión en la percepción de toda Cuba sobre el régimen pero, especialmente, para los jóvenes que vieron cómo sus compañeros eran encarcelados sólo por ejercer su derecho a la libertad de expresión: "La creación de un referente como el 11J ha hecho que los jóvenes sientan un desapego total hacia la ideología que pretende imponer el Gobierno", sostiene.

"Muchos de esos presos políticos, son menores", sostiene Esmeralda. Ella es precisamente la madre de uno de los 1.000 jóvenes condenados a 30 años de prisión. Dice haber perdido la esperanza porque sabe que su hijo no va a ser liberado pero confía que su figura abra los ojos al exterior de lo que es el régimen de Díaz Canel. "No vivo porque tengo miedo de que en cualquier momento me llamen para darme una mala noticia. Yo acuso a la dictadura de Cuba, porque eso no es un gobierno, es una dictadura, por lo que pueda pasarle a mi hijo"

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