
La tensión política se sigue reflejando en las calles de Perú mientras la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, consolida una ajustada ventaja en el recuento de las elecciones presidenciales. A medida que se acerca el desenlace de una de las contiendas más reñidas de la historia reciente del país, el radical Roberto Sánchez ha intensificado la presión sobre las instituciones electorales alentando movilizaciones de sus seguidores en distintos puntos del territorio nacional.
Cientos de simpatizantes del dirigente de la extrema izquierda marcharon este sábado por el centro de Lima bajo una fuerte presencia policial para exigir transparencia en el escrutinio y cuestionar un eventual triunfo de Fujimori. El propio Sánchez ha difundido imágenes de las movilizaciones.
Ahora, en Marcha en Defensa del Voto Popular, por el Centro de Lima, Perú. pic.twitter.com/Nr6jXhkw8p
— Rene Galarreta (@rgalarreta) June 13, 2026
¡Multitudinaria marcha contra el fraude en Lima! ¡En defensa del voto popular, Roberto Sánchez presidente! pic.twitter.com/6qeGKtDNib
— Román Heli Paredes (@romanhelipc) June 13, 2026
La concentración partió de la Plaza San Martín y culminó ante la sede del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), donde los manifestantes reclamaron que se respete lo que consideran la "voluntad popular".
Con más del 98,5 % de las actas contabilizadas, Fujimori mantiene una ventaja de aproximadamente 18.500 votos, lo que le otorga el 50,051 % de los sufragios frente al 49,949 % obtenido por Sánchez. Sin embargo, el resultado definitivo sigue pendiente de la resolución de 1.340 actas impugnadas u observadas, un procedimiento que podría prolongarse durante días o incluso semanas.
Lejos de aceptar la posibilidad de una derrota, el entorno de Sánchez ha redoblado sus denuncias sobre supuestas irregularidades detectadas en determinadas mesas electorales de Lima, varias regiones del norte del país y centros de votación en el extranjero. Hasta el momento, las acusaciones no han alterado el curso oficial del escrutinio, aunque han contribuido a elevar la tensión política.
La protesta estuvo marcada por una fuerte carga simbólica y un tono abiertamente hostil hacia la candidata conservadora. Entre los asistentes pudieron verse pancartas que representaban a Fujimori como una rata o como una figura demoníaca, mientras se sucedían consignas contra la líder de Fuerza Popular y contra un eventual gobierno encabezado por la heredera política del expresidente Alberto Fujimori.
Horas antes de la movilización, Juntos por el Perú denunció que el Ayuntamiento de Lima, gobernado por el partido Renovación Popular, había restringido el acceso a diversas zonas del centro histórico. La formación de izquierda radical calificó la medida de "arbitraria, inconstitucional e ilegal" y la interpretó como un intento de limitar el derecho de manifestación de sus seguidores.
🗳️ #EleccionesPerú2026 🇵🇪 | Ciudadanos y simpatizantes de Juntos por el Perú se movilizan en el centro de Lima exigiendo transparencia en el conteo de votos y respeto a la voluntad popular expresada en el reciente balotaje presidencial.
Denuncian además que la @MuniLima cercó… pic.twitter.com/Yir8h9IEKt
— Ramiro Angulo Machiavello (@RamiroteleSURtv) June 13, 2026
Las protestas no se limitaron a la capital. También se registraron concentraciones en ciudades como Chiclayo, Arequipa, Puno y Ayacucho, reflejando la profunda fractura política y territorial que atraviesa Perú.
La marcha en defensa del voto popular y Roberto Sánchez presidente es a nivel nacional. Masiva movilización en Arequipa contra el fraude electoral de Keiko Fujimori.
Quienes han manipulada las actas y las encuestas como el 2000, hoy no quieren el recuento de votos. pic.twitter.com/D1qsNKmonN
— Noel Jaimes Tarazona (@NoelG_Jaimes) June 13, 2026
Mientras los organismos electorales continúan revisando las actas pendientes, la incertidumbre sobre el desenlace electoral mantiene en vilo a Perú.

