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Erin Patterson y el solomillo Wellington asesino: envenenó a los padres y la tía de su ex con un hongo tóxico

La australiana organizó un almuerzo que se saldó con tres comensales muertos y otro en coma. Su exmarido se libró porque no acudió a la cita.

La australiana organizó un almuerzo que se saldó con tres comensales muertos y otro en coma. Su exmarido se libró porque no acudió a la cita.
Erin Patterson está acusada de tres asesinatos consumados y cinco tentativas. | EUROPA PRESS/FLICKR

La policía del estado australiano de Victoria lo tiene claro: Erin Patterson -de 49 años- envenenó intencionadamente a varios miembros de la familia de su exmarido el pasado verano. Tras tres meses de investigación, la mujer ha sido detenida como responsable de la muerte de los padres -Don y Gail Patterson, de 70 años- y la tía -Heather Wilkinson, de 66- del que fuera su pareja sentimental, a los que habría intoxicado con un hongo mortal durante un almuerzo que organizó en su domicilio el pasado 29 de julio.

Al encuentro también estaban invitados el padre de sus hijos -el ingeniero Simon Patterson-, que decidió no acudir a la cita en el último momento, y otro comensal que resultó gravemente afectado pero logró salir con vida, el pastor de la iglesia bautista Ian Wilkinson. Era el marido de su tía, tiene 68 años y recibió el alta el pasado 23 de septiembre después de pasar por un coma y dos meses de hospital. En un primer momento, se exploró la posibilidad de que la intoxicación hubiera sido fruto de un accidente. Pero esa hipótesis no se sostenía.

Ya era sospechoso que los únicos que salieron ilesos de aquella comida familiar fueran la propia Erin -quien había preparado los platos- y sus dos hijos. Pero las pesquisas de los investigadores les han llevado incluso un paso más allá. No sólo acusan a la australiana de ser la autora del crimen de los tres familiares de su ex que acudieron al almuerzo, si no que le imputan cinco cargos de asesinato en grado de tentativa: el de Simon, el de Ian y otros tres que se corresponden con unos hechos que habrían ocurrido entre 2021 y 2022.

Según ha comunicado la policía del estado de Victoria, se trataría de "tres incidentes separados" relacionados con un hombre de Korumburra de 48 años, al que no identifican pero que -ha trascendido- sería el ex marido de Erin, que también enfermó después de comer con la arrestada, en varias ocasiones. "Los cargos de hoy son sólo el siguiente paso a lo que ha sido una investigación increíblemente compleja, metódica y exhaustiva realizada por los detectives de la Brigada de Homicidios", ha explicado el inspector Dean Thomas.

De momento, Simon ha preferido no hablar sobre lo sucedido y esperar a que se pronuncia la justicia. Precisamente este viernes Erin ha comparecido por primera vez ante el juez y su defensa ha aceptado el aplazamiento de 20 semanas solicitado por la policía para analizar el material informático incautado durante el registro de su domicilio. No obstante, algunos medios locales han informado de una publicación que el ex marido de la arrestada habría realizado el año pasado a través de sus redes tras padecer una misteriosa enfermedad intestinal.

En mayo de 2022, él habría explicado que se desplomó y estuvo "en coma inducido durante 16 días". Un tiempo en el que le practicaron "tres operaciones de urgencia". Habría estado tan grave que "le pidieron a mi familia que viniera a despedirse de mí dos veces". Los médicos no contaban con que lograra sobrevivir. Y esta no habría sido la única enfermedad sospechosa de Simon. The Guardian informa -mencionando documentos policiales- de otros dos intentos de asesinato en noviembre de 2021 y septiembre de 2022.

Un Wellington mortal

Las alarmas saltaron tras las intoxicaciones mortales del 29 de julio. Aquel día nada hacía presagiar que se acercaba una tragedia de tal magnitud. Don y Gail Patterson acudieron a casa de su exnuera Erin, con la que mantenían una buena relación, para ver a sus nietos y almorzar juntos. A la comida familiar se sumaron también Heather e Ian. Y estaba previsto que acudiera el que fuera su marido, Simon. Pero un imprevisto se lo impidió y muy probablemente le salvó la vida. Eso es lo que cree la policía.

La arrestada agasajó a sus comensales con un suculento solomillo Wellington. Una pieza de carne con setas envuelta en hojaldre que acabó siendo mortal para tres de los cuatro invitados que probaron el plato, que murieron entre el 4 y el 5 de agosto. Contenía amanita phalloides, más conocida como oronja verde, ​canaleja ​o el hongo de la muerte. ​Su aspecto es parecido al de algunas especies comestibles, pero su ingesta es muy peligrosa. Sus toxinas afectan gravemente a los riñones y al hígado.

¿Por qué tiró el deshidratador?

Los cambios de versión de Erin tampoco han ayudado a demostrar su inocencia. Inicialmente aseguró que desconocía por completo cómo pudieron llegar hasta su plato aquellas setas venenosas. Después explicó que había comprado unos hongos frescos en un supermercado y otros deshidratados en una tienda asiática, dando a entender que se los debieron vender por error.

Lo cierto es que no se han registrado otros incidentes similares (intoxicaciones por ingesta de esta seta venenosa) ni se ha retirado ningún producto que estuviera a la venta en la zona. Además, Erin hizo algo que la delató y que terminaría reconociendo con el avance de la investigación: se deshizo de un deshidratador en un vertedero. Según dijo, fruto del pánico al saberse investigada.

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