
Donald Trump ha lanzado este domingo una severa y enloquecida advertencia a las autoridades de Irán. Después de celebrar el rescate del piloto americano que había caído en Irán, el presidente de Estados Unidos ha insistido en su ultimátum sobre el estrecho de Ormuz, con un mensaje en su red social Truth Social en el que, literalmente, ha dicho a los "locos bastardos" de los ayatolás que abran "el puto estrecho" o "viviréis en el infierno".
El mensaje termina con unas palabras en mayúsculas –lo que en las redes sociales se considera el equivalente a un grito– "¡Solo observad!" y con una frase que es difícil interpretar en este contexto: "Alabado sea Alá".
La escalada de Donald Trump, que ya había mandado algún mensaje similar pero con un lenguaje más contenido, responde a los problemas que está creando a nivel mundial el bloqueo a la navegación comercial en el estrecho de Ormuz, que está convirtiendo la campaña de bombardeos en Irán en un conflicto de consecuencias mundiales por la subida de los precios de la energía.
En otros mensajes y declaraciones anteriores el mandatario ha exigido que se permita el libre tránsito de buques antes del próximo martes, condicionando la paz en la región a esta exigencia y asegurando que, de no cumplirse, ordenará una represalia militar sin precedentes contra el régimen de los ayatolás que devastará las infraestructuras clave del país persa. "El martes que viene será el Día de las Plantas Energéticas y el Día de los Puentes, todo en uno", ha manifestado también en su contundente mensaje.
Uno de los mayores cuellos de botella del mundo
La crisis en esta vía marítima no es un asunto menor para la estabilidad internacional. Se trata de uno de los cuellos de botella más importantes del mundo, por donde transita una quinta parte del comercio mundial de crudo. Cualquier alteración prolongada en este paso estratégico amenaza con disparar los precios del petróleo y desestabilizar la economía. La postura de Washington pretende salvaguardar la libertad de navegación frente a lo que consideran maniobras inaceptables por parte de un régimen hostil a los intereses occidentales.
Mientras tanto, este mismo domingo Omán ha confirmado un encuentro con representantes diplomáticos de Irán en el que han iniciado conversaciones preliminares para tratar una posible regulación de la navegación por el estrecho de Ormuz, ahora mismo bajo control total de Irán.
Omán es un mediador habitual en la región y, de hecho, ejercía como enlace principal entre Estados Unidos e Irán durante las últimas conversaciones nucleares entre ambos países. En un comunicado publicado por la agencia oficial de noticias omaní, el sultanato ha confirmado una reunión "a nivel de subsecretarios de Exteriores" con la parte iraní y "en presencia de especialistas de ambas partes".
"En la reunión se analizaron las posibles opciones para garantizar el tráfico a través del estrecho de Ormuz en el contexto de las circunstancias actuales en la región", en referencia al conflicto desatado por el comienzo de la ofensiva conjunta de EEUU e Israel el pasado 28 de febrero y la consiguiente respuesta iraní.
