
El mercado energético internacional ha amanecido este viernes con una corrección a la baja tras las fuertes tensiones registradas durante la jornada anterior. En concreto, el barril de petróleo brent, de referencia en Europa y para entrega en el mes de junio, ha experimentado un retroceso del 1,34 %, situando su precio en los 98,07 dólares en el mercado de futuros de Londres. Esta caída supone un respiro momentáneo tras la intensa escalada de la víspera, cuando el crudo repuntó un significativo 4,70 % y amenazó con superar la barrera psicológica de los cien dólares.
La volatilidad de los precios está íntimamente ligada a la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio y, muy especialmente, a la parálisis en el estrecho de Ormuz. Esta vía marítima, fundamental para el tránsito mundial de hidrocarburos, se mantiene actualmente sin tráfico comercial. La decisión de Washington de imponer un bloqueo riguroso a los buques con origen o destino en los puertos iraníes ha elevado la presión sobre el régimen de los ayatolás, en un claro intento de la Administración estadounidense por garantizar la seguridad en la región y frenar las amenazas de Teherán.
En este escenario de máxima expectación, los inversores dirigen ahora su mirada hacia la nueva ronda de negociaciones diplomáticas que mantendrán próximamente ambas naciones. El presidente estadounidense, Donald Trump, se ha mostrado optimista sobre el desarrollo de las conversaciones. Durante su última comparecencia, el mandatario norteamericano señaló que confía en no tener que prorrogar el actual alto el fuego de dos semanas decretado con Irán, apostando por la consecución de un acuerdo firme antes de que expire dicho plazo.
De forma paralela y como parte de una estrategia integral para pacificar la región, la Casa Blanca también ha anunciado una tregua de diez días entre Israel y el Líbano. Este movimiento diplomático ha contribuido a rebajar ligeramente la prima de riesgo geopolítico que los mercados habían incorporado al precio del oro negro durante las últimas semanas, ante el temor a una escalada bélica generalizada en la zona.
Por su parte, al otro lado del Atlántico, el petróleo intermedio de Texas, conocido por sus siglas en inglés como WTI y principal indicador para el mercado estadounidense, ha seguido una tendencia similar a la de su homólogo europeo. Tras registrar una subida del 3,72 % durante la sesión del jueves, el crudo de Texas retrocede a esta hora un 1,31 %, fijando su cotización en los 93,45 dólares. Los analistas coinciden en que la resolución del conflicto y el levantamiento del bloqueo marítimo serán determinantes para estabilizar definitivamente la oferta energética mundial.

