
Dos reporteros del canal de noticias israelí i24NEWS visitaron España recientemente para comprobar de primera mano el clima antiisraelí y antijudío que se respira en nuestro país desde la masacre de Hamás del 7 de octubre del 23. El resultado es un retrato tremendamente deprimente, más para los españoles que para los israelíes, de una sociedad dominada por haters nativos e importados con muy poca capacidad para construir y un enorme potencial de odio.
Un detalle llama la atención en el reportaje de Yonatan Rave y Roi Petlzman, los periodistas israelíes a los que debemos el documento. Los haters del Estado judío que aparecen, y no hay motivo para pensar que no son una representación justa de su distribución real en el conjunto de España, se dividen en primer lugar entre importados y nativos, como ya he dicho.
"Adiós Spain: Zionists Out!" i24NEWS Correspondent @yonatanraveh11 examines how anti-Israel sentiment spread from the political fringes into mainstream life across Spain.
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— i24NEWS English (@i24NEWS_EN) May 8, 2026
Cuando Rave y Peltzman sacan la bandera israelí en el centro de Barcelona son inmediatamente increpados por varios extranjeros de procedencia africana o asiática. Entre quienes protestan por lo que consideran una provocación y un insulto se ve a varios varones también de tez más oscura que la del nativo medio que escupen en el pavimento cuando pasan por delante de la bandera, en lo que al parecer que es una forma habitual de mostrar desprecio y repulsa en algunas tradiciones árabes e islámicas.
En el segundo grupo de antisionistas -o de antisemitas, como las entrevistadas más cándidas se autoperciben sin remilgos ante las cámaras-, el grupo de los nativos, parecen estar sobrerrepresentadas las mujeres. Una de ellas, de edad avanzada, se declara partidaria de la Intifada. Otra que tampoco puede calificarse de joven explica que les ha "cogido manía a todos los judíos".
Pero la intervención estelar la firman a mi juicio dos chicas de menos edad de Barcelona que entran en conversación con los dos reporteros israelíes recriminándoles la provocación de exhibir la bandera de su país.
En un momento de la interacción las dos chicas animan a los israelíes a ir con la banderita por la noche al Raval, uno de los barrios con mayores índices de criminalidad y de inmigración islámica de Barcelona. En una metáfora particularmente elocuente de la paradoja suicida en la que vive instalado el antisemitismo nativo europeo de izquierda, las dos chicas estallan a reír muy satisfechas entusiasmadas con su propia ocurrencia.
Tienen en su propia ciudad, a poca distancia de donde viven, un barrio al que también ellas preferirían no entrar por la noche, aunque no llevaran banderas de Israel, se vistieran con especial recato y dejaran en sus casas el iPhone. Pero sienten un inmenso placer al imaginar la lección que les darían estos vecinos suyos a los que ellas mismas temen a dos judíos desconocidos que no las amenazan ni les han hecho nada y en unas horas volverán a estar en su país, a miles de kilómetros de distancia del Raval.
La entrevista que cierra el reportaje es con los dueños de un restaurante israelí de Madrid especializado en humus, el Barganzo. Con desazón e incredulidad cuentan cómo tras la peor masacre de judíos desde la II Guerra Mundial empezaron a recibir amenazas y el boicot de buena parte de su clientela.
Aparte de votar a la oposición y expresar nuestro apoyo a los israelíes y los judíos -como por cierto hacen a los dos periodistas israelíes con emocionante candor una pareja de transeúntes españoles en Barcelona-, hay pocas cosas que podemos hacer quienes sentimos vergüenza y tristeza por esta explosión de odio antisemita que incentiva el Gobierno.
Una de estas cosas que podemos hacer es ayudar a que los dueños del Barganzo recuperen parte de los ingresos y la fe en la humanidad y en la sociedad española que perdieron cuando Hamás masacró a más de mil de sus compatriotas. Basta con acudir a su restaurante, un día cualquiera o cuando estemos de paso por Madrid, a comer o a cenar y a decirles que estamos con ellos.
