Menú

Project Natal: probamos la próxima gran revolución de Microsoft

El pasado martes dos redactores de EliteGamer tuvieron la oportunidad de probar in situ Project Natal.

HardGame2.com / Carlos López y Eva Blanco
0
El pasado martes dos redactores de EliteGamer tuvieron la oportunidad de probar in situ Project Natal.
Microsoft vuelve a revolucionar el mercado

Opinión de Carlos López

Hace ya casi un año que Microsoft presentó de forma oficial en el E3 Project Natal, toda una nueva interfaz para Xbox 360. En vísperas de la próxima feria que se celebrará de nuevo en el mes de junio en Los Ángeles, hemos podido probarlo y os contamos nuestras primeras impresiones.

Project Natal, una nueva interfaz

Probablemente la mayoría ya conozcáis de sobras el producto, pero por si aún no habéis oído hablar de él u os habéis olvidado, vamos a hacer un breve resumen.

Project Natal es un nombre en clave y no definitivo para identificar al nuevo periférico, que consta de una cámara y un micrófono, así como sensores de movimiento y profundidad. No sólo se trata de una nueva forma de control para los juegos, sino de toda una nueva forma de entender el entretenimiento en casa.

Podremos sentarnos en el sofá y pedirle a viva voz a la consola que nos ponga la última película de Batman, establezca una videoconferencia con un amigo o revise nuestro Facebook.

El potencial del periférico es impresionante, miles de opciones en una sola plataforma. El objetivo de Microsoft es conseguir que Xbox 360 esté presente en los hogares de todo el planeta debido a sus múltiples usos, desde ver las fotos del verano hasta jugar al último videojuego de éxito.

Capacidades de reconocimiento

Muchos rumores han corrido en los últimos meses acerca de su funcionamiento, o los tan cacareados cuatro metros necesarios para su utilización, así que vamos a poner los puntos sobre las íes.

La presentación por parte de Microsoft ha tenido lugar en un piso bastante pequeño de la céntrica Gran Vía madrileña, y su objetivo ha sido muy claro, demostrar que se puede usar en un piso pequeño.

Es evidente que se necesitará cierta amplitud para usarlo puesto que tenemos que mover nuestro cuerpo igual que sucede con Wii o sucederá con PlayStation Move, pero nada fuera de lo normal. Si nos situamos a un metro de distancia del televisor nos reconoce perfectamente, exactamente igual que si nos alejamos tres metros.

De la misma forma si nos escoramos hacia los lados el reconocimiento será perfecto. Es evidente que Microsoft lo ha diseñado de forma que sea eficaz en todos los hogares, y los resultados son muy buenos.

Por otra parte, si bien la sala estaba bastante bien iluminada, no era nada fuera de lo normal, sino exactamente lo mismo que podemos tener en nuestra habitación con la luz encendida.

¿Color de la ropa? Totalmente indiferente, da igual camiseta negra, roja o blanca, el reconocimiento siempre es igual de preciso. Por otra parte, justo detrás de la zona de juego estaban situadas bastantes personas, y no estropeaban en absoluto la experiencia. La cámara se centra en el jugador y no se deja engañar por otros movimientos, y es aquí donde se nota el esfuerzo que se ha realizado por reconocer el cuerpo humano, y no las luces y las sombras.

Bueno, ¿y los juegos?

Por desgracia Microsoft se está reservando las grandes sorpresas para junio, por lo que tan sólo hemos podido experimentar con Richochet, la famosa demo técnica de golpear pelotas contra los paneles del fondo del escenario.

Por supuesto hay que entender que estamos ante una demo técnica y ni los gráficos ni las animaciones son las finales, pero lo importante, que es el reconocimiento, ha funcionado a la perfección.

Todo se mantiene en calma mientras no haya nada que reconocer, pero si me sitúo enfrente de la pantalla el juego automáticamente me reconoce, me introduce en pantalla y comienza la diversión.

Es tan sencillo como palmear la pelota para empezar, teniendo que usar mi cuerpo y mis extremidades para golpearla una y otra vez hasta que destruyo todos los paneles del fondo.

De repente mi compañera se pone a mi lado para jugar, y sin ningún tiempo de carga ni interrupciones de por medio, su personaje aparece en pantalla y entonces la diversión es cooperativa. Fácil y sencillo, diversión instantánea para todo tipo de jugadores.

Como comentábamos antes, Project Natal reconoce al cuerpo humano, y eso se nota desde el primer momento. Si durante la partida nos agachamos, el personaje hace lo propio, y lo mismo si movemos ligeramente una pierna, nos rascamos la cabeza o balanceamos nuestras caderas.

Las articulaciones son reconocidas a la perfección y con ningún tipo de retraso, es asombroso ver como el personaje mueve la mano como si lo estuviésemos haciendo nosotros mismos. Desde este momento todos los fantasmas pueden desaparecer, ya que el funcionamiento es perfecto.

Por supuesto este factor también dependerá de los desarrolladores y sus capacidades para exprimir el hardware al igual que sucede en cualquier plataforma nueva, pero ya hemos comprobado de primera mano como no hay absolutamente nada que les impida hacerlo, porque Project Natal puede.

Otro aspecto muy interesante de comentar es que no se requiere de ninguna calibración previa. En otros títulos que juegan con las cámaras hemos visto siempre como previamente teníamos que ajustar algunos parámetros, mientras que aquí todo es tan sencillo como situarse delante de la cámara y empezar a usarlo.

En resumen

Uno siempre se muestra escéptico ante las nuevas posibilidades que abren los periféricos revolucionarios, pero tras haber probado Project Natal todo el escepticismo se ha diluido en apenas unos minutos.

No es sólo que su funcionamiento sea casi perfecto, reconociendo perfectamente el cuerpo humano, o que funcione sin ningún tipo de problemas como retrasos en la imagen, sino la cantidad de posibilidades que se abren de cara al futuro.

Habrá que estar atentos en junio a las presentaciones que la compañía de Redmond realice en el E3, porque se antoja como uno de los más prometedores de los últimos años. Hace diez meses nos dieron el aperitivo, ahora por fin llega el turno de la comida, y os aseguramos que va a ser de cinco tenedores.

Opinión de Eva Blanco

Project Natal o lo que es lo mismo: una nueva forma de entretenimiento donde "tú tomas el control". De esta manera se está promocionando y nos están, al mismo tiempo, persuadiendo acerca del que se convertirá en el futuro periférico de Microsoft y gran apuesta para su consola Xbox 360.

Lo cierto es que el público aficionado se mantiene expectante desde que en junio del año pasado el gran Steven Spielberg nos presentase Project Natal durante el E3 como la revolucionaria manera de jugar sin mandos. Tras la noticia, llegaron como de costumbre, los rumores y las dudas sobre su posible y correcto funcionamiento.

Dice la RAE que rumor es "ruido confuso de voces" y eso es precisamente lo que ayer había en un lujoso loft situado en la madrileña Calle de las Tres Cruces. Los responsables de Microsoft tuvieron por unas cuantas horas en sus manos una exclusiva versión de Project Natal y como no podía ser de otra forma, tuvieron el detalle de invitarnos.

Llegué a la cita antes de tiempo por lo que pude probarlo antes de que la multitud abarrotase los pocos metros cuadrados del salón en el que nos encontrábamos los asistentes. "Ponte aquí delante del televisor" me dijo uno de los organizadores. "Ahora, intenta alcanzar la bola y arrástrala a la derecha" prosiguió. Era el momento de probar Project Natal.

La demo a la que pude jugar se llama Ricochet y consiste en destruir unos paneles situados al fondo. Si soy sincera, no esperaba que "aquello" me reconociese hasta tal punto que el simple gesto de tocarse el pelo lo pudiese reflejar a la perfección. Así que me agaché y mi avatar también lo hizo.

Creo que el juego que ayer pude experimentar fue lo menos importante y trascendental. Lo asombroso fue ver que, efectivamente, se puede jugar sin mandos y desde luego, sin ningún tipo de retardo. Sientes como si formases parte de la tecnología y estiras los brazos y te mueves porque no llegas a creer que eso sea la realidad.

Sencillo y divertido, Project Natal se perfila no sólo como la gran revolución tecnológica de la que todos hablan, sino que da un paso más allá y nos hace plantearnos y pensar e incluso imaginar qué será lo que podremos llegar a ver en un futuro a corto plazo.

En Tecnociencia

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios