L. D.- EFE.
La productividad mide lo que producen los empleados por hora de trabajo. Su crecimiento permite aumentar los salarios sin que se registre un incremento de la inflación, por lo que se considera un indicador clave del nivel de vida de los trabajadores estadounidenses. Sin embargo, este repunte del indicador de la productividad en el segundo trimestre del año se achaca en gran parte a los recortes de plantilla y a los despidos acordados en las empresas estadounidenses a causa de la brusca desaceleración que vive esa economía.
Los resultados del segundo trimestre del 2001 son mejores que los pronosticados por los analistas, que habían estimado que la productividad crecería el 1,5 por ciento. Sin embargo, la cifra todavía está lejos de la alcanzada en ese mismo período del año anterior, en que la productividad creció a un ritmo anual del 6,3 por ciento.
Durante la pasada década, el aumento de la productividad -empujada por el auge de las nuevas tecnologías- ha sido el ingrediente principal del fuerte crecimiento con baja inflación que registró la primera economía del mundo, según el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan.
Los resultados del segundo trimestre del 2001 son mejores que los pronosticados por los analistas, que habían estimado que la productividad crecería el 1,5 por ciento. Sin embargo, la cifra todavía está lejos de la alcanzada en ese mismo período del año anterior, en que la productividad creció a un ritmo anual del 6,3 por ciento.
Durante la pasada década, el aumento de la productividad -empujada por el auge de las nuevas tecnologías- ha sido el ingrediente principal del fuerte crecimiento con baja inflación que registró la primera economía del mundo, según el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan.