L. D. / EFE.-
Sin embargo, este acuerdo no conseguirá la aprobación oficial hasta el próximo lunes, cuando se celebre una reunión formal del grupo de trabajo de la OMC para el acceso de China.
Con la conclusión de este acuerdo, aún informal, pero definitivo, China da el primer paso determinante para unirse a la OMC después de un proceso que ha durado quince años.
Moore dijo que espera que el grupo de trabajo sobre el acceso de China realice su recomendación formal del texto a los ministros de los países miembros, para poder dar la aprobación definitiva durante la cuarta conferencia ministerial de la OMC, que se celebrará el próximo noviembre en Doha.
La entrada de China en la OMC supondrá una gran revolución en el sistema global de comercio debido al gran potencial de la economía de Pekín y el impacto que significará la apertura de su mercado al mundo. Las negociaciones para la adhesión de China, que comenzaron hace quince años fueron un proceso largo y que pasó puntos muertos y no pocas dificultades en negociaciones de algunos temas como la agricultura.
Los temas espinosos estuvieron presentes hasta esta última sesión, durante la que las conversaciones se prolongaron por un desacuerdo en materia de compañías de seguros, que enfrentaba a Estados Unidos y la Unión Europea (UE). El problema radicaba en la situación privilegiada de que dispondría la empresa de seguros AIG, que según el acuerdo bilateral concluido entre Washington y Pekín le permite abrir nuevas sucursales en el país con un 100 por ciento de capital extranjero mientras que para el resto de empresas sólo podía ser del 50 por ciento.
Finalmente, las tres partes alcanzaron un acuerdo, del que se desconocen los detalles, pero que, según señaló el negociador especial estadounidense, Jeffry Bader, respeta "al 99,9 por ciento" los compromisos adquiridos por Pekín con Washington.
Con la conclusión de este acuerdo, aún informal, pero definitivo, China da el primer paso determinante para unirse a la OMC después de un proceso que ha durado quince años.
Moore dijo que espera que el grupo de trabajo sobre el acceso de China realice su recomendación formal del texto a los ministros de los países miembros, para poder dar la aprobación definitiva durante la cuarta conferencia ministerial de la OMC, que se celebrará el próximo noviembre en Doha.
La entrada de China en la OMC supondrá una gran revolución en el sistema global de comercio debido al gran potencial de la economía de Pekín y el impacto que significará la apertura de su mercado al mundo. Las negociaciones para la adhesión de China, que comenzaron hace quince años fueron un proceso largo y que pasó puntos muertos y no pocas dificultades en negociaciones de algunos temas como la agricultura.
Los temas espinosos estuvieron presentes hasta esta última sesión, durante la que las conversaciones se prolongaron por un desacuerdo en materia de compañías de seguros, que enfrentaba a Estados Unidos y la Unión Europea (UE). El problema radicaba en la situación privilegiada de que dispondría la empresa de seguros AIG, que según el acuerdo bilateral concluido entre Washington y Pekín le permite abrir nuevas sucursales en el país con un 100 por ciento de capital extranjero mientras que para el resto de empresas sólo podía ser del 50 por ciento.
Finalmente, las tres partes alcanzaron un acuerdo, del que se desconocen los detalles, pero que, según señaló el negociador especial estadounidense, Jeffry Bader, respeta "al 99,9 por ciento" los compromisos adquiridos por Pekín con Washington.