L. D. / EFE.-
Duisenberg ha señalado que si se considera que el BCE dispone de un margen de maniobra para flexibilizar su política monetaria, en cualquier caso éste "es muy débil", y alertó sobre la necesaria "prudencia" para emplearlo. El presidente del BCE se ha mostrado confiado en que la inflación continuará ralentizándose en la Eurozona, de modo que se alcanzará la estabilidad de precios a principios de 2002. En este sentido, el descenso de los precios del petróleo ayudará a contener la inflación.
El otro argumento que esgrimió Duisenberg para explicar la decisión adoptada fueron los sólidos y "muy satisfactorios" fundamentos de coyuntura de los países adscritos a la moneda única. Así, para el presidente del Eurobanco, que augura la recuperación de la actividad a partir de 2002, "no se puede hablar de recesión en Europa".
Duisenberg responde al FMI
Respecto a los llamamientos a favor de una mayor laxitud monetaria en los Doce desde el Fondo Monetario Internacional y el Eurogrupo, Duisenberg ha reiterado que las reacciones de "pánico" no contribuirán en absoluto a reforzar la deteriorada confianza de los consumidores. Además, para el BCE, a la luz de los últimos indicadores económicos, los tipos de interés en la actualidad se encuentran en el nivel "adecuado".
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo decidió mantener los tipos de interés mínimos de referencia en la eurozona en el 3,75 por ciento, tal como habían adelantado los mercados y analistas. La entidad tampoco modificó la facilidad marginal de crédito (por la que presta dinero a las entidades), ni la de depósito por la que remunera el dinero, manteniéndolas en el 4,75 por ciento y el 2,75 por ciento, respectivamente.
Los analistas esperan un recorte en la próxima reunión
Fuentes financieras no esperaban un nuevo recorte del precio del dinero después de que el BCE redujera en un 0,50 por ciento las tasas hasta el 3,75 por ciento el 17 de septiembre, en una acción concertada con la Reserva Federal estadounidense para paliar las repercusiones económicas de los atentados en EEUU. Los analistas creen que el BCE preferirá esperar hasta su próxima reunión, a finales de mes, para tomar una medida que impulse el crecimiento económico, teniendo en cuenta que el índice de los precios al consumo en Alemania y otros países del euro está claramente a la baja.
Al mismo tiempo, con la tensa situación política internacional, los expertos prevén que baje aún más la confianza del consumidor, después de que grandes empresas internacionales anunciaran que sus ventas se verán afectadas por los atentados en Nueva York y Washington.
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El otro argumento que esgrimió Duisenberg para explicar la decisión adoptada fueron los sólidos y "muy satisfactorios" fundamentos de coyuntura de los países adscritos a la moneda única. Así, para el presidente del Eurobanco, que augura la recuperación de la actividad a partir de 2002, "no se puede hablar de recesión en Europa".
Duisenberg responde al FMI
Respecto a los llamamientos a favor de una mayor laxitud monetaria en los Doce desde el Fondo Monetario Internacional y el Eurogrupo, Duisenberg ha reiterado que las reacciones de "pánico" no contribuirán en absoluto a reforzar la deteriorada confianza de los consumidores. Además, para el BCE, a la luz de los últimos indicadores económicos, los tipos de interés en la actualidad se encuentran en el nivel "adecuado".
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo decidió mantener los tipos de interés mínimos de referencia en la eurozona en el 3,75 por ciento, tal como habían adelantado los mercados y analistas. La entidad tampoco modificó la facilidad marginal de crédito (por la que presta dinero a las entidades), ni la de depósito por la que remunera el dinero, manteniéndolas en el 4,75 por ciento y el 2,75 por ciento, respectivamente.
Los analistas esperan un recorte en la próxima reunión
Fuentes financieras no esperaban un nuevo recorte del precio del dinero después de que el BCE redujera en un 0,50 por ciento las tasas hasta el 3,75 por ciento el 17 de septiembre, en una acción concertada con la Reserva Federal estadounidense para paliar las repercusiones económicas de los atentados en EEUU. Los analistas creen que el BCE preferirá esperar hasta su próxima reunión, a finales de mes, para tomar una medida que impulse el crecimiento económico, teniendo en cuenta que el índice de los precios al consumo en Alemania y otros países del euro está claramente a la baja.
Al mismo tiempo, con la tensa situación política internacional, los expertos prevén que baje aún más la confianza del consumidor, después de que grandes empresas internacionales anunciaran que sus ventas se verán afectadas por los atentados en Nueva York y Washington.
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