L. D. / EP.-
El uso del comercio electrónico entre empresas en España ha crecido en el último año, aunque continúa aún por debajo de la media europea, según el estudio elaborado por Accenture. El informe de la consultora destaca que la mitad de las empresas está satisfecha con sus programas de Business To Business. Así, el 70 por ciento de ellas proyecta aumentar su inversión para un mayor desarrollo a lo largo de los próximos doce meses.
Tres cuartas partes de los directivos encuestados utiliza el “e-commerce” en su compañía para ofrecer nuevos servicios a sus actuales clientes y en seis de cada diez casos también para obtener ventajas competitivas. En años anteriores, el objetivo de estas operaciones era la captación de nuevos clientes .
En el proceso, las principales barreras al desarrollo del comercio electrónico apuntan la preocupación por la seguridad, la rapidez de asimilación de los clientes y la falta de un marco legislativo. En este sentido, nueve de cada diez directivos defiende una normativa que fomente el espíritu emprendedor en el sector y un 80 por ciento desea que la Administración intervenga más directamente en la promoción del comercio electrónico. En el apartado económico, el euro se presenta como valuarte de confianza para los empresarios españoles y siete de cada diez de ellos confía en que acelerará el crecimiento del B2B en nuestro país.
Otro de los frenos al desarrollo del "e-commerce" en España es la escasa penetración del ordenador personal y de Internet (un catorce y trece por ciento, respectivamente). Por contra, el mercado de la telefonía móvil será competitivo y bien desarrollado en nuestro país, con una penetración del 60 por ciento, superior a la de la telefonía fija, señala Accenture. Además, al apartado de ventas de las compañías, sus inversiones en comercio electrónico se han extendido a otras áreas más internas, como recursos humanos, logística o compras. Según Accenture, "Internet ha dejado de ser un fin en sí mismo para convertirse en un canal más de suministro".
Tres cuartas partes de los directivos encuestados utiliza el “e-commerce” en su compañía para ofrecer nuevos servicios a sus actuales clientes y en seis de cada diez casos también para obtener ventajas competitivas. En años anteriores, el objetivo de estas operaciones era la captación de nuevos clientes .
En el proceso, las principales barreras al desarrollo del comercio electrónico apuntan la preocupación por la seguridad, la rapidez de asimilación de los clientes y la falta de un marco legislativo. En este sentido, nueve de cada diez directivos defiende una normativa que fomente el espíritu emprendedor en el sector y un 80 por ciento desea que la Administración intervenga más directamente en la promoción del comercio electrónico. En el apartado económico, el euro se presenta como valuarte de confianza para los empresarios españoles y siete de cada diez de ellos confía en que acelerará el crecimiento del B2B en nuestro país.
Otro de los frenos al desarrollo del "e-commerce" en España es la escasa penetración del ordenador personal y de Internet (un catorce y trece por ciento, respectivamente). Por contra, el mercado de la telefonía móvil será competitivo y bien desarrollado en nuestro país, con una penetración del 60 por ciento, superior a la de la telefonía fija, señala Accenture. Además, al apartado de ventas de las compañías, sus inversiones en comercio electrónico se han extendido a otras áreas más internas, como recursos humanos, logística o compras. Según Accenture, "Internet ha dejado de ser un fin en sí mismo para convertirse en un canal más de suministro".