L. D. / EFE.-
Desde los ataques terroristas del 11 de septiembre, la Reserva Federal aprobó dos reducciones de los tipos de interés, que se sumaron a otras siete anteriores desde enero y han dejado los intereses en su nivel más bajo desde 1962.
Pero los recortes, que acumulados suman 4 puntos porcentuales, sólo han servido para que los consumidores, cuyo gasto representa dos tercios del Producto Interior Bruto, mantengan la economía a un ritmo de crecimiento mínimo, al borde de la recesión. Para completar la situación, el martes se hacía público que EEUU sufre la caída de su producción industrial más prolongada desde la Segunda Guerra Mundial.
Ante este panorama, Greenspan comparecerá esta tarde ante el Comité Económico Conjunto, de ambas cámaras del Congreso, donde presentará su informe regular sobre la política monetaria y el panorama económico.
Los legisladores, espoleados por la devastación de los ataques terroristas, han dado el visto bueno a las medidas de estímulo económico anunciadas por el presidente George W. Bush, pero de inmediato comenzaron sus disputas sobre los detalles de esas medidas. Greenspan, quien poco después del 11 de septiembre advirtió que una intervención demasiado fuerte del Gobierno crearía problemas a más largo plazo, ha mostrado en las últimas semanas una mayor aceptación del plan de Bush.
El viernes pasado el Comité de Procedimientos de la Cámara de Representantes aprobó el plan republicano para una inyección de 100.000 millones de dólares en la economía a lo largo del próximo año, con alivios tributarios para los empresarios y devoluciones de tributos a los contribuyentes. Pero los demócratas, que tienen la mayoría en el Senado, argumentan que el plan se apoya demasiado en las reducciones de tributos y debería incluir más gastos del Gobierno para la ampliación del empleo y el subsidio por desempleo.
La presentación, prevista para la hora 14:00 GMT, será la segunda de Greenspan desde los ataques terroristas, después de su testimonio del 20 de septiembre ante el Comité de Banca del Senado.
Pero los recortes, que acumulados suman 4 puntos porcentuales, sólo han servido para que los consumidores, cuyo gasto representa dos tercios del Producto Interior Bruto, mantengan la economía a un ritmo de crecimiento mínimo, al borde de la recesión. Para completar la situación, el martes se hacía público que EEUU sufre la caída de su producción industrial más prolongada desde la Segunda Guerra Mundial.
Ante este panorama, Greenspan comparecerá esta tarde ante el Comité Económico Conjunto, de ambas cámaras del Congreso, donde presentará su informe regular sobre la política monetaria y el panorama económico.
Los legisladores, espoleados por la devastación de los ataques terroristas, han dado el visto bueno a las medidas de estímulo económico anunciadas por el presidente George W. Bush, pero de inmediato comenzaron sus disputas sobre los detalles de esas medidas. Greenspan, quien poco después del 11 de septiembre advirtió que una intervención demasiado fuerte del Gobierno crearía problemas a más largo plazo, ha mostrado en las últimas semanas una mayor aceptación del plan de Bush.
El viernes pasado el Comité de Procedimientos de la Cámara de Representantes aprobó el plan republicano para una inyección de 100.000 millones de dólares en la economía a lo largo del próximo año, con alivios tributarios para los empresarios y devoluciones de tributos a los contribuyentes. Pero los demócratas, que tienen la mayoría en el Senado, argumentan que el plan se apoya demasiado en las reducciones de tributos y debería incluir más gastos del Gobierno para la ampliación del empleo y el subsidio por desempleo.
La presentación, prevista para la hora 14:00 GMT, será la segunda de Greenspan desde los ataques terroristas, después de su testimonio del 20 de septiembre ante el Comité de Banca del Senado.