L. D. / EP.-
En una carta a los empleados, James Goodwin había señalado a mediados de octubre que la empresa estaba en una situación "de hemorragia financiera" y que corría el riesgo de quebrar en 2002. Su puesto fue ocupado por John Creighton, de 69 años, miembro del consejo administrativo de UAL y presidente del grupo forestal estadounidense Weyerhaeuser de 1991 a 1997.
"Nuestro objetivo inmediato es restaurar la estabilidad financiera de United. Tenemos la intención de trabajar de la mano con los empleados y los sindicatos para cumplir con esta tarea y desarrollar soluciones innovadoras", declaró el nuevo presidente en un comunicado. Los dos sindicatos que representan a los empleados de UAL reclamaban desde entonces su renuncia.
La gran disminución del tráfico aéreo de pasajeros desde los atentados, unida al fuerte descenso en los viajes de negocios desde principios de 2001 por la desaceleración económica, forzaron a UAL a reducir el número de sus vuelos en un 25 por ciento. En consecuencia, la compañía decidió suprimir 20.000 empleos.
Las acciones de UAL perdieron más del 20 por ciento después de la publicación de la carta de su ya ex presidente. El pasado viernes cerraron a 13,93 dólares, frente a los 18,75 del día 15 de octubre y los 40 de principios de año.
El diálogo con los sindicatos se anuncia crucial ya que los empleados poseen más del 50 por ciento de la compañía. El sindicato de pilotos de United (UAL-MEC) manifestó inmediatamente su apoyo al nuevo presidente. El grupo deberá presentar sus resultados trimestrales el próximo jueves. UAL perdió 292 millones de dólares durante el segundo trimestre de 2001, frente a un beneficio de 336 millones en el mismo período de 2000.
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"Nuestro objetivo inmediato es restaurar la estabilidad financiera de United. Tenemos la intención de trabajar de la mano con los empleados y los sindicatos para cumplir con esta tarea y desarrollar soluciones innovadoras", declaró el nuevo presidente en un comunicado. Los dos sindicatos que representan a los empleados de UAL reclamaban desde entonces su renuncia.
La gran disminución del tráfico aéreo de pasajeros desde los atentados, unida al fuerte descenso en los viajes de negocios desde principios de 2001 por la desaceleración económica, forzaron a UAL a reducir el número de sus vuelos en un 25 por ciento. En consecuencia, la compañía decidió suprimir 20.000 empleos.
Las acciones de UAL perdieron más del 20 por ciento después de la publicación de la carta de su ya ex presidente. El pasado viernes cerraron a 13,93 dólares, frente a los 18,75 del día 15 de octubre y los 40 de principios de año.
El diálogo con los sindicatos se anuncia crucial ya que los empleados poseen más del 50 por ciento de la compañía. El sindicato de pilotos de United (UAL-MEC) manifestó inmediatamente su apoyo al nuevo presidente. El grupo deberá presentar sus resultados trimestrales el próximo jueves. UAL perdió 292 millones de dólares durante el segundo trimestre de 2001, frente a un beneficio de 336 millones en el mismo período de 2000.
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